Santa Catarina
EMERGENCIAS: 911
PROTECCIÓN CIVIL: 81 8676.18.66
SEGURIDAD PÚBLICA: 81 8676.18.66
CIAC: 81 8676.17.17 / 81 8676.17.00

El misterio de los centenarios al descubierto: ahora sabemos por qué viven tanto

Hay un detalle que llama inmediatamente la atención cuando escuchas las historias de personas que pasan de los 110 años: no es sólo la cantidad de velas, sino la calidad de vida con la que llegan allí. Mente clara, autonomía, pocos achaques.

No una supervivencia arrastrada, sino una vejez vivida. De aquí surge un descubrimiento científico brasileño que cambia la forma en que vemos el envejecimiento. En el centro de todo está el sistema inmunológico de los centenarios, un aliado mucho más poderoso de lo que se pensaba anteriormente.

¿Por qué hay tanta gente mayor de 110 años en Brasil?

Brasil es uno de los países con mayor número de supercentenarios del mundo y, por eso, se ha convertido en un observatorio privilegiado para quienes estudian la longevidad. Científicos de la Universidad de São Paulo han seguido durante años a más de 140 centenarios y a una veintena de personas mayores de 110 años, procedentes de ámbitos y contextos sociales muy diferentes. Algunos de ellos han vivido gran parte de sus vidas sin acceso regular a atención médica moderna, pero han llegado a edades extremas con una resiliencia física y mental asombrosa.

Lo que los investigadores descubrieron se refiere al funcionamiento profundo de su organismo. El sistema inmunológico de los supercentenarios parece no simplemente resistir el tiempo, sino adaptarse. Las células de defensa continúan renovándose y “limpiando” el cuerpo de manera eficiente, casi como ocurre en personas mucho más jóvenes.

Esto supone una menor acumulación de proteínas dañadas, menos errores celulares y, en consecuencia, una menor probabilidad de desarrollar enfermedades relacionadas con la edad como tumores, problemas cardiovasculares o demencia.

¿Qué hace que el sistema inmunológico de los supercentenarios sea especial?

Al observar más de cerca el comportamiento de las células inmunitarias, los investigadores notaron algo inesperado. Algunas células que normalmente desempeñan un papel de coordinación se comportan como auténticas “fuerzas especiales”, capaces de intervenir directamente contra células anormales o infectadas. Se trata de una respuesta inmune más flexible y rápida, poco común incluso en personas jóvenes.

Durante la pandemia de Covid, este mecanismo mostró toda su eficacia. Algunos supercentenarios incluidos en el estudio contrajeron el virus en 2020, antes de que llegaran las vacunas, y lograron superar la infección. Sus sistemas inmunológicos reaccionaron rápidamente, produciendo anticuerpos neutralizantes y activando inmediatamente las defensas más efectivas. Un detalle que refuerza la idea de que el envejecimiento del sistema inmunológico no es necesariamente un lento descenso, sino que puede convertirse en una forma de adaptación inteligente.

No sólo vivir más, sino enfermarse menos

Este descubrimiento también ayuda a releer datos ya conocidos de otros países. Estudios realizados en Suecia demuestran que quienes llegan a los 100 años tienden a enfermarse menos a lo largo de su vida. No se trata sólo de vivir más, sino de mantenerse sano durante más tiempo, acumulando problemas de salud mucho más lentamente que la media. En algunos casos, la protección parece estar activa alrededor de los 80 años, mucho antes del umbral de longevidad extrema.

Un aspecto particularmente intrigante es que los supercentenarios brasileños no siguen dietas “modelo” ni regímenes dietéticos codificados, como la dieta mediterránea que a menudo se cita cuando se habla de longevidad. Esto desvía aún más la atención hacia la biología y el papel del sistema inmunológico de los supercentenarios, probablemente también influenciado por la gran variedad genética de la población brasileña, resultado de siglos de mezcla.

Los investigadores ahora están tratando de comprender si estos mecanismos de protección pueden estudiarse, replicarse o al menos estimularse parcialmente en el resto de la población. El objetivo no es perseguir la idea de que todo el mundo viva hasta los 110 años, sino algo mucho más concreto y actual: envejecer mejor, permaneciendo activo, autónomo y presente en la vida el mayor tiempo posible.