El frío glacial de enero nos envuelve y las tardes oscuras piden el calor de una buena sopa humeante. Es el momento perfecto para redescubrir el placer de las sopas tradicionales, aquellas que calientan el cuerpo y el alma. Te ofrecemos tres recetas diferentes pero igualmente reconfortantes, ideales para estas frías tardes de invierno en las que no hay nada mejor que encontrarte en la mesa con un plato calentito y nutritivo.
Sopa de guisantes y patatas con azafrán
A primera vista puede parecer banal y obvio, pero el azafrán y las hojas de laurel le aportan un aroma y sabor muy particular. Una receta sencilla que se vuelve especial gracias al hábil uso de las especias.
Ingredientes para 4 personas:
Preparación:
En primer lugar, prepara un buen caldo de verduras casero, sin utilizar granulados ni productos preparados diversos. Es necesario un momento: poner a hervir un litro y medio de agua con el apio, la zanahoria y la cebolla. Déjalo cocer durante media hora.
Pelar las patatas y cortarlas en cubos pequeños. Picamos finamente la cebolla y la sofreímos en una sartén grande con un chorrito de aceite, añadiendo más caldo si empieza a dorarse. Una vez marchitas, agregue las patatas, cocine por unos minutos, mezclando bien, luego agregue los guisantes.
Pasados los cinco minutos, añade las hojas de laurel y cubre todo con el caldo de verduras. Cocine durante aproximadamente un cuarto de hora a fuego medio, hasta que las verduras estén suaves. Agrega la sopa y continúa cocinando siguiendo los tiempos indicados en el paquete.
En un bol pequeño disolver el azafrán con un par de cucharadas de caldo caliente y añadir todo a la sopa en los últimos minutos de cocción. ¡Sirva caliente con una generosa pizca de parmesano, si lo desea!
Sopa de calabaza y patatas con tomate

Una sopa aterciopelada y envolvente, donde el dulzor natural de la calabaza se une al aromático sabor de la salvia y el delicado toque del tomate. Perfecto para los más pequeños pero también para conquistar los paladares más exigentes.
Ingredientes para 4 personas:
Preparación:
Cortar las patatas y la calabaza en cubos de tamaño similar (unos 2 cm de cada lado). Picar finamente la cebolla y el apio.
En una cacerola grande, dorar la cebolla picada y el apio en 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando se ablanden, añade la pasta de tomate y tuéstala un minuto, revolviendo. Agrega las patatas y la calabaza, mezcla con cuidado para darle sabor a las verduras durante 3-4 minutos.
Vierte el puré de tomate, añade las hojas de salvia y la mejorana, luego cubre todo con aproximadamente un litro de agua caliente (o caldo de verduras, si lo has preparado previamente). Salpimentar ligeramente y tapar.
Cocine a fuego moderado durante unos 30 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que las verduras estén suaves. En este punto, puedes decidir si dejar la sopa como está o licuar parte de ella con una batidora de mano para que quede más cremosa.
Hervir las conchas en agua con sal, escurrirlas al dente y verterlas en la sopa. Mezclar y dejar aromatizar un par de minutos. Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con abundante parmesano rallado y, si quieres, una pizca de guindilla.
Sopa de lentejas y espelta con verduras

Una sopa rústica y completa, rica en proteínas vegetales y fibra. La espelta da consistencia y el romero ese olor a montaña que tanto huele a invierno. Esta receta es perfecta para quienes buscan un plato principal nutritivo y genuino.
Ingredientes para 4 personas:
Preparación:
Enjuaga bien las lentejas con agua corriente y déjalas en remojo durante al menos una hora (si usas las ya peladas puedes saltarte este paso). Enjuague también la espelta.
Picar finamente la cebolla, el apio y la zanahoria. Cortar las patatas en cubos pequeños y cortar los ajos en láminas finas.
En una sartén amplia sofreímos las verduras picadas con los ajos en abundante aceite de oliva virgen extra. Cuando la salsa esté dorada añade la pasta de tomate y tuéstala un minuto.
Escurrir las lentejas y añadirlas a la sartén junto con la espelta, las patatas cortadas en cubitos, el romero y las hojas de laurel. Mezclar bien para darle sabor a todo durante un par de minutos.
Cubrir con caldo de verduras caliente (o agua), llevar a ebullición, luego bajar el fuego y cocinar a fuego suave durante unos 40-45 minutos, revolviendo ocasionalmente. Si es necesario, agregue más agua caliente durante la cocción. La sopa debe quedar cremosa pero no demasiado espesa.
Sazona con sal y pimienta, retira la ramita de romero y la hoja de laurel. Sirva la sopa bien caliente con un chorrito de aceite crudo y picatostes de pan casero tostado.
Tres recetas sencillas pero llenas de sabor, perfectas para afrontar el frío del invierno con gusto y calidez. ¿Cuál probarás primero?
¡Buen provecho y felices abrazos de invierno!