Nos ha dejado María Rita Parsi, psicóloga, psicoterapeuta, escritora y defensora incansable de los derechos del niño. Tenía 78 años. Su fallecimiento marca una profunda pérdida no sólo para el mundo de la psicología, sino para cualquiera que se preocupe por los niños, los adolescentes y su protección, dentro y fuera de las instituciones.
Nacida en Roma en 1947, Parsi ha dedicado toda su existencia a escuchar a los más vulnerables, llevando su voz donde muchas veces no llega: en los tribunales, en las escuelas, en los medios de comunicación y hasta en las oficinas internacionales. Ha recorrido más de medio siglo de compromiso civil y profesional con una convicción inquebrantable: los niños no son el futuro, son el presente y hay que protegerlos aquí y ahora.
Divulgadora, compaginó el trabajo clínico con la batalla cultural, buscando herramientas concretas para ayudar, prevenir y curar. De esta visión nació la psicoanimación, una metodología innovadora y humanista que creó, capaz de transformar la relación educativa y terapéutica en un camino de crecimiento compartido. Desde aquí fundó la Escuela Italiana de Psicoanimación (SIPA), que a lo largo de los años se ha convertido en un punto de referencia para educadores, trabajadores sociales y formadores.
En 1992 creó el Movimiento para, con y de los niñosque luego se convirtió en la Fundación Movimento Bambino Onlus, un apoyo fundamental en la difusión de la cultura de la infancia y la adolescencia, comprometida con la prevención del abuso, la lucha contra el maltrato y la promoción de los derechos de los menores. Un trabajo diario, muchas veces silencioso, pero decisivo.
Maria Rita Parsi nunca ha tenido miedo de exponerse. Intervino en el debate público, en los periódicos y en la televisión, cada vez que un niño era olvidado, explotado o herido.
Su compromiso ha llegado a las instituciones internacionales: en 2012 fue elegida miembro del Comité de los Derechos del Niño de la ONU, contribuyendo a la supervisión de la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño. En Italia formó parte del Observatorio de la infancia y la adolescencia y del grupo de trabajo sobre Garantía Infantilcontinuando luchando para que los derechos no se queden sólo en el papel.
Autora de más de cien libros entre ensayos, textos populares y ficción, dejó obras que aún hoy sacuden conciencias: Manos a los niños, SOS Pedofilia, maladolescenciasólo por nombrar algunos. Escritos duros, necesarios, nunca complacientes, nacidos de la escucha y la experiencia en el campo.
Los numerosos premios y reconocimientos recibidos, desde el título de Cavaliere al Merito della Repubblica hasta el Premio Borsellino, sólo cuentan parcialmente lo que fue. El resto vive en las vidas que protegió, en las conciencias que despertó, en los derechos que defendió obstinadamente.