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Desayunar a dieta: las ideas más ricas (y saludables) para no llegar con hambre a la comida

Qué desayunar cuando estás a dieta

Desayunar es importante en todas las edades y esta comida debe ser lo más sana y equilibrada posible. Más aún si pretendes adelgazar: nunca debes subestimar la importancia de un buen desayuno para empezar el día de la mejor forma posible y no llegar con demasiada hambre a la comida (siempre se recomienda un pequeño tentempié a media mañana).

Es la primera comida después del ayuno nocturno, cuando el cuerpo necesita nuevas energías para afrontar el día. Recuerda darle el tiempo adecuado: comer con prisas y sin masticar no es bueno para ti.

Desayunos dulces

Té, yogur natural y fruta fresca.

El té, tanto negro como verde, favorece el metabolismo y ayuda a perder peso, además es rico en antioxidantes. Puedes empezar el día con esta bebida combinada con yogur natural sin azúcar (también en versión de soja), enriquecida con fruta fresca de temporada y un puñado de cereales integrales.

Cantidades indicativas: 150 a 200 g de yogur natural, 100 a 150 g de fruta fresca, 20 a 30 g de cereales integrales, 1 taza de té.

Kéfir con frutas y semillas.

kéfir

Una excelente alternativa al yogur es el kéfir, una bebida fermentada con un contenido de probióticos significativamente mayor. Gracias a su riqueza en fermentos lácticos vivos, el kéfir favorece la salud intestinal, mejora la digestión y contribuye a la sensación de saciedad. Se puede consumir solo o enriquecido con fruta fresca de temporada, un puñado de semillas de chía o lino y unas nueces. También es excelente en la versión de kéfir de coco para quienes siguen una dieta basada en plantas.

Cantidades indicativas: 150-200 ml de kéfir, 100 g de fruta fresca, 1 cucharada de semillas de chía o lino, 15-20 g de nueces.

Gachas de avena con copos de avena

gachas de frutos rojos (1)

La avena es un cereal estupendo para empezar el día. Con los copos se pueden elaborar unas ricas gachas, una sopa nutritiva y baja en calorías para enriquecer con fruta de temporada. Para prepararlo necesitas leche: te recomendamos la clásica o una variante proteica como las bebidas de soja o las a base de frutos secos.

Cantidades indicativas: 50-60 g de copos de avena, 200-250 ml de leche (de vaca o vegetal), 100 g de fruta fresca, 1 cucharadita de miel (opcional).

Tazón de batido

Tazón de batido

El smoothie bowl es un desayuno muy popular y popular, perfecto para quienes quieren algo nutritivo, colorido y fácilmente personalizable. Se prepara licuando frutas congeladas (plátano, mango, frutos rojos) hasta obtener una crema espesa, que se vierte en un bol y se enriquece con los toppings de su elección: granola, fruta fresca, semillas de chía, coco rallado o mantequilla de frutos secos. Es visualmente atractivo, saciante y también adecuado para quienes siguen una dieta basada en plantas.

Cantidades indicativas: 150-200 g de fruta congelada, 50-80 ml de leche vegetal, 20-30 g de granola, 1 cucharada de semillas de chía, fruta fresca al gusto.

Tortitas de proteína de plátano

panqueques de plátano

Suaves, sabrosas y listas en tan solo 5 minutos, estas tortitas proteicas son perfectas para empezar el día con energía y sin culpas. El plátano maduro les aporta un sabor naturalmente dulce, mientras que la harina de avena y la clara de huevo los convierten en un concentrado de proteínas y carbohidratos de liberación lenta. Sin azúcares añadidos y con ingredientes sencillos, son ideales para quienes siguen una dieta saludable, para deportistas y para quienes desean un desayuno duradero.

Ingredientes para 1 panqueque grande o 4 pequeños: 100 g de claras de huevo, 25 g de harina de avena, 1 plátano mediano, canela (opcional), un chorrito de aceite para engrasar la sartén.

En un bol combina las claras de huevo, la harina de avena y medio plátano, licúa todo con la batidora hasta obtener una mezcla tersa y agrega canela al gusto. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio, engrasa ligeramente y retira el exceso de aceite con papel absorbente. Vierte un cucharón de masa, distribúyelo en círculo y cocina 2-3 minutos por lado, hasta que se dore. Antes de servir, decora con las rodajas de plátano restantes y acompaña con jarabe de arce, mantequilla de maní o mermelada.

Almacenamiento de la masa: Si quieres prepararlo con antelación, pásalo a un recipiente hermético y guárdalo en el frigorífico un máximo de 24 horas. Agrega unas gotas de jugo de limón para frenar la oxidación del plátano. Antes de usar, revuelva suavemente ya que los ingredientes pueden haberse separado.

Tortitas de quinua

Quienes quieran una variante más original pueden probar las tortitas proteicas elaboradas con quinoa cocida sin sal. Se pueden enriquecer con sirope de arce, una cucharadita de mermelada, fruta de temporada o queso desnatado. Aquí está la receta completa.

Cantidades indicativas: 80g de quinoa cocida, 1 huevo, 20g de harina integral, fruta o almíbar para decorar.

Ricotta con miel y nueces

pan y ricota

Un desayuno sencillo, rico en proteínas y saciante para aquellos que no quieren renunciar a una nota dulce. La ricota es ligera pero rica en proteínas, y combinada con una cucharadita de miel cruda y un puñado de frutos secos se convierte en una comida equilibrada, con hidratos de bajo índice glucémico, grasas buenas y una buena cantidad de proteínas. Se puede enriquecer con fruta fresca de temporada o una pizca de canela.

Cantidades indicativas: 150 g de ricotta (vacuna o leche de oveja), 1 cucharadita de miel cruda, 20-25 g de nueces, fruta fresca al gusto.

Alternativamente, puedes poner 30 g de ricotta en una rebanada de pan integral de 40 g y añadir 10 g de mantequilla de maní y una cucharadita de mermelada.

Granola casera con yogur entero

Yogur vegetal con frutas y granola

Un desayuno clásico, completo y sencillo de preparar: muesli casero (con copos de cereales, frutos secos, chocolate negro) para combinar con yogur entero (incluida la soja) y fruta fresca de temporada.

Cantidades indicativas: 40-50 g de muesli, 150 g de yogur entero, 80-100 g de fruta fresca.

crema de budwig

crema de budwig

La crema Budwig es un desayuno saludable y completo desde el punto de vista nutricional, preparado con semillas oleaginosas (calabaza, girasol, nueces, almendras, avellanas), aceite de linaza, cereales integrales crudos y recién molidos, fruta fresca y yogur, ricota o tofu para veganos. Aporta hidratos de carbono de liberación lenta y es capaz de mantener a raya la sensación de hambre hasta el almuerzo. Combina bien con una taza de té verde.

Cantidades indicativas: 1 cucharada de aceite de linaza, 2 cucharadas de semillas mixtas, 30 g de cereales integrales crudos, 100 g de yogur o requesón, 100-150 g de fruta fresca.

Miam-ô-fruta

Similar a la crema Budwig, se prepara con frutas frescas y secas, semillas diversas, jugo de limón, linaza y aceite de sésamo. Particularmente energizante, este desayuno es muy saciante y ayuda a reducir la cintura. Para obtener mejores resultados es importante combinarlo con una dieta general equilibrada.

Cantidades indicativas: 150 g de fruta fresca, 20 g de frutos secos, 1 cucharada de aceite de linaza, 1 cucharada de aceite de sésamo, zumo de medio limón.

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Pan de plátano con extracto de frutas y verduras

pan de plátano

Con plátanos bien maduros puedes preparar este postre perfecto para el desayuno, para combinar con un extracto de frutas y verduras de temporada o una taza de té verde. Aquí está la receta completa.

Cantidades indicativas: 1-2 rebanadas de pan de plátano (aprox. 60-80 g), 1 vaso de extracto fresco.

Desayunos salados

Huevos de varias formas.

cocinar huevos duros

Los huevos son una de las fuentes de proteínas más completas y versátiles para el desayuno. Ya sean revueltos, hervidos o escalfados, aportan proteínas de alta calidad, grasas buenas y micronutrientes esenciales como la colina y la vitamina D. Uno o dos huevos en el desayuno ayudan a mantener la sensación de saciedad durante mucho tiempo y reducen el pico glucémico en comparación con un desayuno a base de carbohidratos simples. Maridan bien con pan integral tostado, verduras salteadas o aguacate.

Cantidades indicativas: 1-2 huevos, 1 rebanada de pan integral (unos 40 g), verduras al gusto.

Pan integral con hummus de garbanzos

humus

Una excelente opción para los amantes de un desayuno salado: pan integral (mejor si es casero con masa madre) con hummus de garbanzos, que también se puede preparar fácilmente en casa. Rica en fibra, proteínas vegetales y grasas buenas, es una comida completa que mantiene a raya el hambre hasta el almuerzo.

Cantidades indicativas: 1-2 rebanadas de pan integral (50-80 g), 3-4 cucharadas de hummus (aproximadamente 80-100 g).

Tostadas con mantequilla de maní, avellanas o almendras

tostadas con mantequilla de maní

Otra alternativa para un desayuno salado son las tostadas con mantequilla de cacahuete (recomendamos la elaborada con cacahuete 100% de cultivo ecológico), mantequilla de avellanas, nueces o almendras. El pan integral junto con las proteínas y grasas buenas procedentes de los frutos secos hacen de este desayuno una comida completa y saciante.

Cantidades indicativas: 1-2 rebanadas de pan integral tostado (50-80 g), 1-2 cucharadas de mantequilla de frutos secos (unos 30 g).

Tostada de aguacate

tostada de aguacate

NatashaFoto/Shutterstock

Los amantes del aguacate pueden hacer esta original tostada para enriquecer con tomates, pepinos u otras verduras. Siempre es mejor elegir un pan integral con levadura natural.

Cantidades indicativas: 1 rebanada de pan integral (40–50 g), ½ aguacate maduro, verduras frescas al gusto, zumo de limón, sal y pimienta.

Bebidas de desayuno

A menudo subestimada, la elección de la bebida matutina puede marcar una diferencia real en una dieta equilibrada. Algunas bebidas apoyan tu metabolismo, otras aportan proteínas o antioxidantes y otras son simplemente una forma placentera y saludable de hidratarte después de un ayuno nocturno.

Té verde y té negro.

Entre las bebidas más recomendadas para el desayuno cuando estás a dieta. Ambos son ricos en antioxidantes (especialmente las catequinas del té verde) y contienen cafeína en cantidades moderadas, lo que ayuda a estimular el metabolismo y la concentración. El té verde es especialmente apreciado por sus propiedades drenantes. Mejor consumirlos sin azúcar o con como máximo una cucharadita de miel cruda.

Café

El café es la bebida matutina por excelencia en Italia. Consumido sin azúcar, aporta cero calorías y tiene un efecto estimulante sobre el metabolismo. Es rico en antioxidantes y, si no exageras con las cantidades (1-2 tazas al día), no causa problemas. Debe evitarse en exceso y preferiblemente no acompañarse de cantidades elevadas de azúcares simples.

Agua caliente con limón

Un clásico matinal para quienes quieren empezar el día de forma depurativa. El jugo de medio limón en agua caliente (no hirviendo) ayuda a la digestión, estimula el hígado y aporta una pequeña dosis de vitamina C. No tiene propiedades milagrosas, pero es un hábito saludable e hidratante, especialmente para quienes no les gusta el té o el café.

Infusiones y tisanas

Para quienes prefieren evitar la cafeína, las infusiones de hierbas son una excelente alternativa. Las a base de jengibre y limón son depurativas y digestivas; los que tienen melisa o manzanilla tienen un efecto relajante pero pueden ser menos adecuados si quieres salir recargado por la mañana; los que llevan hinojo son útiles contra la hinchazón. Consumidas sin azúcar, las infusiones de hierbas prácticamente no contienen calorías.

Bebidas vegetales: soja, avena, almendra, arroz y coco

Las bebidas vegetales están ahora muy extendidas y representan una alternativa válida a la leche de vaca, tanto para quienes son intolerantes a la lactosa como para quienes siguen una dieta vegana o simplemente quieren variar. Aquí están las principales diferencias:

Aconsejar: Elige siempre versiones sin azúcares añadidos y, a ser posible, enriquecidas con calcio y vitamina D.

Jugos y extractos frescos

Los zumos industriales, incluso aquellos “sin azúcar añadido”, suelen contener altas cantidades de azúcares naturales concentrados y carecen de las fibras de la fruta entera. Es mucho mejor preferir un extracto casero con frutas y verduras de temporada (zanahoria, manzana, jengibre, remolacha, pepino) o uno centrifugado, que mantiene una mayor proporción de fibra. Consumir fresco y no como sustituto de la fruta entera, sino como complemento del desayuno.