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A sus 41 años, Elana Meyers Taylor hace historia olímpica con el oro en el monobob y lo celebra con sus hijos sordos usando lengua de signos

Elana Meyers Taylor escribió una página inolvidable de los Juegos Olímpicos Milán-Cortina 2026. A sus 41 años, la estadounidense ganó la medalla de oro en monobob femenino, coronando una carrera que comenzó oficialmente en Vancouver 2010 con el bronce en bobsleigh dos hombres. Dieciséis años de dedicación, sacrificio y competiciones extenuantes finalmente condujeron al triunfo, marcando un momento histórico para ella y para los deportes de invierno.

Los retos de la maternidad para una deportista

El momento más conmovedor, sin embargo, no fue cuando cruzó la meta con el mejor tiempo, sino la reacción de Elana hacia sus hijos Nico y Noah. Inmediatamente después de la victoria, ella se arrodilló y les dio un mensaje especial: “mamá ganó“. Pero no con palabras: lo comunicó con lengua de signos, porque ambos niños, de cinco y tres años, son sordos debido a una mutación genética. Un gesto que circuló en las redes sociales, conmoviendo a espectadores de todo el mundo.

De hecho, Nico nació prematuro en 2020 y pasó los primeros 8 días en cuidados intensivos. Además de haber sido diagnosticado con sordera genética, el pequeño también tiene síndrome de Down. En 2022 llegó Noah, también sordo. Elana retomó los entrenamientos apenas un mes después de haber sufrido su segunda cesárea, amamantar durante las carreras del Mundial y superar episodios de desmayos por cansancio.

El viaje de Meyers Taylor ha sido una alternancia de éxitos y desafíos. Las medallas en Sochi 2014, Pyeongchang 2018 y Beijing 2022 (con Nico en la grada atendido por su abuelo) anticiparon este oro histórico, obtenido tras una emocionante remontada sobre sus oponentes, entre ellas la alemana Laura Nolte. Acompañada de su compatriota Kaillie Humphries (también madre, que ganó el bronce), Elana compartió lágrimas de alegría y un abrazo inolvidable y desafió y superó el prejuicio más antiguo del deporte: elegir entre tener hijos o continuar la carrera competitiva.

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Una imagen destinada a la historia

El oro del monobob a sus 41 años y el mensaje a sus hijos sordos seguirán estando entre las imágenes más icónicas de Milán-Cortina 2026. La historia de Elana Meyers Taylor va más allá del deporte: es un símbolo de determinación, resiliencia y amor, un ejemplo para todos aquellos que persiguen un sueño, independientemente de las dificultades y la edad.