El cannabidiol (CBD) está cada vez más presente en los lineales de herbolarios y farmacias, en forma de suplementos, aceites y productos alimenticios. Ahora la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha decidido dar un paso importante: el Panel de Expertos en Nutrición, Nuevos Alimentos y Alérgenos Alimentarios (NDA) ha publicado una declaración actualizada en la que fija un nivel de ingesta segura provisional para adultos de 0,0275 miligramos por kilogramo de peso corporal al día. En la práctica, esto corresponde a aproximadamente 2 mg al día para una persona de 70 kg.
Se trata de un resultado largamente esperado por productores y consumidores, pero que hay que leer con atención: el término “provisional” no es un detalle marginal, sino el corazón del mensaje científico de la EFSA.
¿Qué significa “nivel provisional” de seguridad?
Cuando las pruebas científicas disponibles son incompletas o no lo suficientemente sólidas, la EFSA aún puede fijar un nivel de seguridad, pero aplicando un factor adicional de incertidumbre -una especie de margen de precaución- para proteger la salud pública. En este caso, las lagunas en los datos toxicológicos sobre el CBD ya se informaron en un comunicado anterior de junio de 2022 y aún no se han subsanado.
Esto significa que el valor de 2 mg/día no representa una “promoción” definitiva del CBD como sustancia segura, sino más bien un umbral de precaución calculado a la espera de que los solicitantes, es decir, las empresas que quieren comercializar productos a base de CBD como nuevos alimentos, proporcionen los datos que faltan.
¿A qué productos se aplica?
El nivel de seguridad provisional se aplica de manera muy específica: se refiere únicamente a complementos alimenticios que contienen CBD con una pureza mínima del 98%, libres de nanopartículas y para los cuales se ha verificado un proceso de producción seguro, excluyendo la genotoxicidad. Por lo tanto, no se aplica a ningún producto que contenga CBD, sino únicamente a formulaciones que cumplan con estos estrictos criterios.
Igualmente importante es saber quiénes están excluidos de esta evaluación. La EFSA ha aclarado que no se puede establecer la seguridad del CBD para las siguientes categorías: menores de 25 años, cuyo sistema nervioso aún está en desarrollo; mujeres embarazadas y lactantes; personas que toman medicamentos (debido al riesgo de interacciones).
Esto no es una aclaración secundaria, teniendo en cuenta que el CBD se propone a menudo como remedio natural en contextos de vulnerabilidad (ansiedad, dolores crónicos, trastornos del sueño) que también afectan a estos segmentos de la población.
Las lagunas de datos que aún preocupan
A pesar del paso adelante, la EFSA reitera firmemente que existen importantes áreas de incertidumbre científica. En particular, quedan por aclarar los posibles efectos del CBD en órganos y sistemas fundamentales: el hígado, el sistema endocrino, el sistema nervioso y el sistema reproductivo. Estas son exactamente las mismas brechas reportadas hace tres años, en 2022, lo que da una medida de cuán lento avanza la investigación en este sector y cuánto han luchado las empresas manufactureras para proporcionar datos completos y confiables.
La responsabilidad de llenar estos vacíos recae directamente en los solicitantes: son las empresas que quieren colocar productos a base de CBD como nuevos alimentos en el mercado europeo las que deben realizar los estudios necesarios. Para apoyarlos, la EFSA ya había organizado una sesión informativa en junio de 2022 y ahora está planificando un seminario web en profundidad previsto para abril de 2026.
El marco regulatorio europeo: el CBD como “nuevo alimento”
Desde el punto de vista regulatorio, la Comisión Europea considera que el CBD es un alimento innovador, es decir, una sustancia que no tenía un consumo alimentario significativo en la UE antes de mayo de 1997. Como tal, antes de poder comercializarse debe obtener una autorización específica, basada en evaluaciones de seguridad como las realizadas por la EFSA.
La EFSA procederá ahora a la evaluación de riesgos de cada nueva solicitud de autorización relacionada con el CBD, examinando los datos proporcionados por cada solicitante caso por caso. Se trata de un proceso que aún podría tardar años antes de que conduzca a autorizaciones definitivas y a un marco regulatorio estable.
¿Qué cambios para los consumidores?
Para quienes ya compran o están considerando tomar suplementos a base de CBD, el umbral de 2 mg/día representa actualmente el límite dentro del cual los científicos europeos consideran tolerable el consumo para un adulto sano. Se trata de una dosis muy baja en comparación con la que se encuentra en muchos productos actualmente en el mercado, lo que debería animar a los consumidores a leer atentamente las etiquetas y comparar las dosis.