En Potenza, dos institutos han dado un paso muy importante en el panorama escolar italiano: el instituto Quinto Orazio Flacco y el instituto Da Vinci-Nitti han aprobado oficialmente el permiso educativo menstrual. La decisión representa el resultado de un proceso desde abajo, promovido por el consejo estudiantil provincial, que llevó la cuestión del bienestar de las estudiantes al centro del debate educativo local. La iniciativa pretende reconocer el impacto que el ciclo menstrual puede tener en la vida escolar, superando el silencio que muchas veces acompaña a estos temas.
La propuesta fue presentada en febrero de 2025 y encontró aplicación concreta gracias al trabajo de los representantes estudiantiles en los consejos escolares. A través de un acuerdo operativo con los comités de estudiantes de los colegios secundarios de la capital lucana, la medida fue estructurada y aprobada de manera compartida. Ya en los meses anteriores, el instituto de música Walter Gropius había experimentado de forma independiente una solución similar, anticipando un cambio que ahora se ha hecho oficial y reconocido también por otros institutos.
¿Qué incluye la baja menstrual?
La licencia educativa menstrual permite a las estudiantes ausentarse de la escuela hasta dos días al mes en presencia de dismenorrea o trastornos relacionados con el ciclo. Ausencias, evitando sanciones a nivel docente. Para acceder a esta posibilidad se requiere una certificación médica, que será presentada anualmente en la fecha establecida por el instituto. El objetivo no es fomentar la ausencia, sino ofrecer una protección concreta en los casos en que el dolor dificulta el seguimiento de las lecciones.
Según el Consejo de Estudiantes, la introducción del permiso representa una verdadera medida de civismo, que hace tiempo que se necesitaba no sólo en las escuelas sino también en el mundo laboral. La intención declarada es extender la medida a otros institutos de la provincia de Potenza, transformando la experiencia local en un posible modelo replicable. La escuela se interpreta así como un espacio capaz de acoger los cambios sociales y responder de manera concreta a las necesidades de los estudiantes.
Comparación con países extranjeros y el vacío regulatorio
A nivel internacional, la baja menstrual ya es una realidad en varios países, como Japón, donde existe desde 1947, y España, que también la reconoce en el ámbito laboral. En Italia, sin embargo, todavía falta legislación nacional, a pesar de algunas propuestas legislativas recientes. En este contexto, las decisiones de las escuelas de Potenza muestran cómo, a falta de una ley, son las comunidades escolares las que promueven experimentos encaminados a la inclusión y el respeto a la salud.
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