El cronómetro se detiene en 6’46″17 y la multitud estalla. Francesca Lollobrigida firma otra página memorable de los Juegos Olímpicos de Milán Cortina 2026, ganando el oro en los 5.000 metros de patinaje de velocidad en pista larga. Es su segundo triunfo en estos Juegos después del de los 3.000 metros, un bis significativo y que consolida su nombre entre las protagonistas absolutas de la cita olímpica.
En la sexta y última manga, la que lo decide todo, el italiano consigue una gran ventaja en la primera parte de la carrera. Luego el cansancio se hace sentir, pero Federica aguanta hasta cruzar la meta con sólo diez centésimas de segundo por delante de la holandesa Merel Conijn, que finaliza en 6’46″27. El bronce es para la noruega Ragne Wiklund.
Ver esta publicación en Instagram
Un doblete de una leyenda del track largo
Lograr el doblete olímpico en la distancia, 3.000 y 5.000 metros en una misma edición, es una hazaña reservada a muy pocos campeones. Antes de Lollobrigida, sólo lo lograron Yvonne van Gennip en 1988, Gunda Niemann en 1992, Claudia Pechstein en 2002, Martina Sablikova en 2010 e Irene Schouten en 2022. A partir de 2026, el nombre de Italia también figura en esa lista.
Pero no es sólo una medalla más. Con este éxito, Lollobrigida se convierte en el atleta italiano con más medallas en la historia del patinaje de velocidad italiano. Un disco que certifica continuidad, longevidad y calidad al más alto nivel. La cuarta medalla olímpica absoluta completa un recorrido que encuentra su consagración definitiva en Milán Cortina.
Y Milano Cortina 2026 habla cada vez más italiano con el sexto oro ganado y el segundo lugar en el medallero en el momento de escribir este artículo, a un paso de Noruega con 7 oros pero con una medalla más que todas las naciones para un total de 15 a la espera de las carreras de la noche que podrán brindarnos aún nuevas emociones.
Ver esta publicación en Instagram