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Ojo con estos 17 conservantes alimentarios: podrían aumentar el riesgo de cáncer y diabetes tipo 2

En los últimos años ha aumentado la atención hacia los alimentos ultraprocesados ​​y ahora dos nuevos estudios científicos añaden una pieza importante al debate. Según lo publicado en revistas. BMJ Y comunicaciones de la naturaleza, Algunos conservantes de alimentos de uso común pueden estar asociados con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y formas específicas de cáncer.

Hablamos de aditivos alimentarios presentes en productos muy populares como embutidos, quesos, pan industrial, dulces envasados, frutos secos procesados ​​y snacks.

El trabajo se basó en datos de la cohorte NutriNet-Santé, un estudio de población en el que participaron más de 100.000 adultos franceses seguidos durante más de una década, de 2009 a 2023. Los participantes proporcionaron información detallada sobre su historial médico, su estilo de vida, su actividad física y, sobre todo, su nutrición, completando repetidos diarios alimentarios de 24 horas en los que también indicaban las marcas y los nombres comerciales de los productos consumidos.

Gracias a bases de datos específicas como Open Food Facts, Oqali y EFSA, los investigadores pudieron cruzar estos datos con mediciones precisas de los aditivos presentes en alimentos y bebidas, estimando así la exposición a largo plazo de cada participante a diversos conservantes.

¿Qué descubrieron los investigadores? Los datos recopilados muestran que las personas que toman dosis elevadas de algunos aditivos tienen un 47% más de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y un 32% más de riesgo de desarrollar ciertos cánceres, en comparación con quienes consumen cantidades menores. Un descubrimiento que debería llevar a las autoridades sanitarias a reconsiderar las normas de seguridad alimentaria.

¿Qué son los conservantes y dónde se “esconden”?

Los conservantes pertenecen a la gran familia de aditivos alimentarios y la industria los utiliza ampliamente para prolongar la vida útil de los productos. En 2024, la base de datos mundial Open Food Facts enumeró alrededor de tres millones y medio de alimentos y bebidas y más de 700.000 de ellos contenían al menos un conservante.

Los investigadores han distinguido los conservantes en dos categorías principales. El primero incluye conservantes no antioxidantes, que retardan el deterioro al limitar el crecimiento microbiano o las reacciones químicas en los alimentos. El segundo incluye conservantes antioxidantes, que protegen los alimentos al reducir o controlar la exposición al oxígeno.

En las etiquetas de los productos, estos aditivos suelen aparecer con códigos europeos entre E200 y E299 para conservantes en sentido estricto, y entre E300 y E399 para antioxidantes. Los encontramos prácticamente en todas partes: en embutidos y embutidos, en quesos, en productos horneados envasados, en frutos secos, en chocolates, en bebidas, en salsas preparadas, en snacks salados y en muchos otros productos de gran distribución.

El vínculo con la diabetes tipo 2

Durante el período de observación, se registraron 1.131 casos de diabetes tipo 2 entre los 108.723 participantes del estudio. Por tanto, los resultados fueron inequívocos: quienes consumían mayores cantidades de conservantes presentaban un riesgo significativamente mayor de desarrollar la enfermedad.

En particular, una ingesta elevada de conservantes no antioxidantes se asoció con un aumento del 49 % en el riesgo de diabetes tipo 2. Los conservantes antioxidantes también mostraron un vínculo preocupante, con un riesgo un 40% mayor en los sujetos que consumían más.

El análisis tuvo en cuenta numerosos factores que podrían influir en el riesgo de diabetes, como la edad, el sexo, el nivel educativo, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la calidad general de la dieta (calorías, azúcares, sal, grasas saturadas, fibra).

Conservantes potencialmente peligrosos

En el estudio sobre la diabetes, los investigadores examinaron en detalle 17 conservantes específicos, seleccionados porque al menos el 10% de los participantes los consumían. Entre ellos, 12 se asociaron con un mayor riesgo de diabetes tipo 2. Aquí está la lista:

Conservantes no antioxidantes relacionados con la diabetes:

Conservantes antioxidantes relacionados con la diabetes:

Conservantes específicos asociados con el riesgo de cáncer

El estudio publicado el Comunicaciones de la naturaleza adoptó un enfoque diferente, centrándose en el vínculo entre conservantes específicos y cánceres bien definidos. Aunque no ha surgido ninguna asociación entre el consumo general de conservantes y el riesgo general de cáncer, algunos aditivos han mostrado correlaciones preocupantes con cánceres específicos. Estos son:

Las carnes procesadas, que contienen concentraciones especialmente altas de nitratos y nitritos, llevan años bajo la lupa de la comunidad científica. En 2015, la Organización Mundial de la Salud clasificó productos como el jamón, el tocino, el salami y las salchichas como carcinógenos del Grupo 1, principalmente debido a su relación con el cáncer colorrectal.

Las reacciones de la comunidad científica

Este es el primer estudio en el mundo sobre los vínculos entre los aditivos conservantes y la incidencia de diabetes tipo 2. Aunque los resultados requieren confirmación, son consistentes con datos experimentales que sugieren los efectos nocivos de varios de estos compuestos – explicó Mathilde Touvier, coordinadora de la investigación.

Anaïs Hasenböhler, estudiante de doctorado de EREN que realizó los estudios, añadió:

Estos nuevos datos se suman a otros elementos a favor de una reevaluación de la normativa que regula el uso general de aditivos alimentarios por parte de la industria, con el fin de mejorar la protección de los consumidores.

Sin embargo, no todos los expertos coinciden en la necesidad de cambios inmediatos. Gavin Stewart, investigador de la Universidad de Newcastle que no participó en el estudio, pidió precaución. Según él, sería prematuro recomendar cambios en el comportamiento de los consumidores, destacando el riesgo de resultados falsos positivos y la incertidumbre asociada al análisis de numerosos subgrupos.

que hacer

Aunque se trata de estudios observacionales, que no permiten establecer una relación causa-efecto directa, los investigadores creen que los datos recogidos justifican las recomendaciones del Programa Nacional de Nutrición y Salud de Francia, es decir, favorecer los alimentos frescos y mínimamente procesados ​​y limitar al máximo los aditivos innecesarios.

En la práctica, esto significa reducir el consumo de productos envasados ​​y ultraprocesados, prefiriendo alimentos preparados en casa con ingredientes sencillos. A la hora de comprar, conviene leer atentamente las etiquetas, teniendo en cuenta que cuanto más larga sea la lista de ingredientes y llena de siglas incomprensibles, más probable es que el producto contenga numerosos aditivos.

Fuentes: Naturaleza / BMJ