Santa Catarina
EMERGENCIAS: 911
PROTECCIÓN CIVIL: 81 8676.18.66
SEGURIDAD PÚBLICA: 81 8676.18.66
CIAC: 81 8676.17.17 / 81 8676.17.00

¿Hormigas en el postre? Este restaurantero estrella coreano corre el riesgo de ir a prisión por servirlos a los clientes

A la cocina de autor muchas veces le encanta sorprender, traspasar fronteras, transformar ingredientes insólitos en experiencias sensoriales. Pero cuando la innovación se encuentra con alimentos no autorizados, la creatividad puede convertirse en un caso judicial.

Esto es lo que está sucediendo en Corea del Sur, donde un chef que se hizo famoso gracias a la popular serie de Netflix Culinary Class Wars ha acabado siendo juzgado por utilizar hormigas como ingrediente decorativo en un postre, a pesar de que la legislación nacional no las permite para el consumo humano.

La fiscalía solicitó un año de prisión para el representante del restaurante y una multa de 20 millones de wones (unos 13.000 euros) para la empresa que gestiona el restaurante, acusada de violar la ley de seguridad alimentaria.

Según la acusación, el restaurante de alta cocina ubicado en el distrito Gangnam de Seúl sirvió durante casi tres años, desde abril de 2021 hasta enero del año pasado, un sorbete utilizado como “interludio” entre platos, adornado con aproximadamente 40.996 hormigas no autorizadas como ingrediente alimentario, para un total estimado de más de 12 mil porciones y ganancias de aproximadamente 120 millones de wones.

Hormigas en el plato: ¿por qué están prohibidas?

Los insectos no se consideran automáticamente alimento en Corea del Sur. La ley establece una lista precisa de especies que pueden consumirse, incluidas algunas variedades de saltamontes y larvas de grillos, previas evaluaciones relacionadas con la seguridad, la composición nutricional y los riesgos para la salud. Las hormigas, sin embargo, no forman parte de esta lista.

Y eso no es lo único que ha generado preocupación. Según se desprende de los controles realizados por las autoridades sanitarias, los insectos utilizados en el restaurante tenían niveles de metales pesados ​​hasta 55 veces superiores a los detectados en insectos normalmente destinados a la alimentación.

Según la fiscalía, lo que agravaba el asunto era tanto la duración del uso del ingrediente no autorizado como la superación de los límites considerados seguros.

La historia llamó aún más la atención porque el restaurante pertenece a un chef que había ganado popularidad gracias al programa Culinary Class Wars, convirtiéndose en una de las caras más reconocibles de la nueva cocina coreana. Después de que circularan en Internet algunas reseñas con fotografías de los platos que contenían hormigas, el Ministerio de Seguridad de Alimentos y Medicamentos de Corea del Sur inició una investigación.

Las imágenes del postre rápidamente circularon en las redes sociales, transformando una elección gastronómica extrema en un caso nacional.

El caso reabre una reflexión más amplia sobre el papel de los insectos en nuestra dieta. En muchas partes del mundo se señalan como una posible alternativa sostenible a las fuentes tradicionales de proteínas: requieren menos recursos, tienen un impacto ambiental menor que la agricultura intensiva y podrían contribuir a repensar nuestro sistema alimentario. Pero sostenibilidad no significa ausencia de reglas y cada nuevo alimento que llega a nuestras mesas debe ser evaluado, controlado y rastreable.