Emergencia sanitaria cerca de Gostivar, ciudad de 32.000 habitantes en el noroeste de Macedonia del Norte, donde, desde mediados de julio, más de tres mil personas han pasado por urgencias a causa de vómitos, diarrea y fiebre alta. La causa, según la fiscalía, es una bomba de agua instalada sin autorización en Vrutok, pueblo del que depende el acueducto de la ciudad y que forma parte del municipio ampliado de Gostivar (casi 60.000 habitantes en total, contando también los pueblos de los alrededores de la ciudad), bomba que introducía agua del río Vardar en la red potable. El hospital tuvo que sacar de vacaciones al director para gestionar la emergencia, un caso que empezó como médico pero que se convirtió en judicial en apenas unos días.
Qué pasó
Los primeros casos se remontan al 14 de julio. En pocos días, la afluencia al Hospital General “Dr. Ferid Murad” creció a un ritmo que el propio centro definió como desproporcionado, con personas sufriendo vómitos, diarrea, dolores abdominales y fiebre alta. El director, que regresa urgentemente de vacaciones para coordinar los servicios infecciosos y pediátricos, habló de un número de pacientes “significativamente superior a la media habitual” del centro. El 17 de julio, la Agencia Alimentaria y Veterinaria (AHV) de Macedonia del Norte prohibió el uso del agua del suministro de agua de la ciudad para beber y cocinar, tras una inspección extraordinaria de la planta de Vrutok realizada junto con el Ministerio de Medio Ambiente, la Fiscalía y el Instituto de Salud Pública. La prohibición, extendida a bares, restaurantes y actividades de restauración, permanecerá en vigor hasta que los análisis de laboratorio certifiquen la seguridad del agua, y para hacer frente a la crisis el Gobierno ha decidido distribuir alrededor de 50.000 litros de agua embotellada cada día.
El bombeo ilegal y los análisis
La inspección descubrió que en el pueblo de Vrutok, en la tubería principal de la red, se había instalado sin autorización una bomba que alimentaba directamente agua del río Vardar al sistema de agua potable. Vrutok no forma parte de la ciudad de Gostivar en sentido estricto, sino del municipio ampliado que desde 2003 ha incorporado los pueblos rurales de los alrededores, y es precisamente allí donde se encuentra el manantial del que depende toda la red de agua de la ciudad. Según el Sector de Asuntos Penales de Tetovo, dependiente del Ministerio del Interior, la bomba se habría activado para aumentar la presión del sistema en un periodo de escasez de agua en verano, un problema muy recurrente en la zona. El presunto delito es la contaminación del agua potable, previsto en el artículo 219 del Código Penal macedonio. Las pruebas de laboratorio, realizadas por orden de la Fiscalía por el Instituto de Salud Pública a muestras tomadas en cuatro puntos de la red, comprobaron contaminación fecal: presencia de bacterias coliformes en concentraciones muy superiores a las normales y de Escherichia coli, así como niveles anómalos de cloro en una de las muestras. Así lo informaron tanto la agencia de noticias búlgara BTA como Balkan Insight, citando la nota del fiscal según la cual el agua quedó “inutilizable para cualquier propósito” en la cámara de rebose de la planta.
los arrestos
El 20 de julio, la Fiscalía Básica de Gostivar abrió una investigación por graves delitos medioambientales y solicitó treinta días de prisión preventiva para el director de la empresa pública Komunalec y dos responsables técnicos, sospechosos de haber ordenado la instalación de las bombas el 25 de junio, casi un mes antes de que se descubriera el problema. El fiscal Hazbi Iseini, en rueda de prensa, explicó que los sospechosos “habrían dado instrucciones de posicionar las bombas” para aumentar la presión de la red. El comunicado posterior de la fiscalía reiteró que los efectos de la contaminación “no pueden eliminarse fácilmente” y confirmó que los sospechosos permanecen privados de libertad a la espera de que el juez se pronuncie sobre medidas cautelares. La empresa de agua, por su parte, había calificado inicialmente el incidente como un episodio de intoxicación alimentaria relacionado con el calor. Los hechos comprobados por la fiscalía cuentan otra historia, la de un sistema manipulado durante semanas, mientras media ciudad bebía el agua equivocada sin saberlo.