Santa Catarina
EMERGENCIAS: 911
PROTECCIÓN CIVIL: 81 8676.18.66
SEGURIDAD PÚBLICA: 81 8676.18.66
CIAC: 81 8676.17.17 / 81 8676.17.00

Si tienes más de 35 años, debes tener este artículo en tu casa: el consejo del médico que puede salvarte la vida

Hay objetos que guardamos en casa por costumbre, otros que compramos pensando que tarde o temprano nos serán útiles. Y luego hay algunos, a menudo bastante económicos, que pueden ayudarnos a detectar un problema de salud antes de que se agrave. Uno de ellos, según el médico británico Amir Khan, debería encontrar un lugar en los hogares de los mayores de 35 años.

El Dr. Khan, muy conocido en el Reino Unido por sus apariciones en los programas de televisión Lorraine y This Morning, compartió recientemente sus consejos durante un episodio del podcast No Appointment Necessary, dedicado a la salud cardiovascular.

Las personas mayores de 35 años deberían considerar comprar un monitor de presión arterial para usar en casa. Un dispositivo que puede costar unas decenas de euros y que, según el médico, podría incluso salvarte la vida.

La razón se debe a una enfermedad muy extendida, capaz de dañar el organismo durante años antes de manifestarse mediante síntomas reconocibles: la hipertensión arterial.

Ver esta publicación en Instagram

Por qué después de los 35 años deberíamos controlar nuestra presión arterial con más frecuencia

El consejo de Amir Khan surge de una característica de la hipertensión que la hace particularmente insidiosa: la presión arterial alta puede desarrollarse y progresar sin causar problemas evidentes.

Durante el podcast, el médico lo llamó un asesino silencioso y explicó que muchas personas sólo descubren que tienen presión arterial alta después de desarrollar problemas cardiovasculares, renales u oculares.

De hecho, la hipertensión somete al corazón y a los vasos sanguíneos a una mayor tensión. Cuando esta condición persiste en el tiempo, puede contribuir al daño de las arterias y aumentar el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, enfermedad renal y demencia vascular.

El Servicio Nacional de Salud británico (NHS) también destaca que la hipertensión arterial suele presentar síntomas asintomáticos y que medirla es la forma más sencilla de identificarla.

Por este motivo, Khan aconseja a las personas mayores de 35 años que se familiaricen con la medición de la presión arterial en casa, incluso cuando se sientan perfectamente sanas.

Según el médico, en ausencia de problemas particulares, puede ser útil realizar un control cada dos semanas. Una recomendación personal que debe distinguirse de las indicaciones clínicas: la frecuencia ideal de los controles depende de los valores de presión arterial, la edad, los factores de riesgo y las patologías presentes.

El consejo puede resultar especialmente interesante para quienes tienen familiares con hipertensión, diabetes tipo 2 o antecedentes de enfermedades cardiovasculares, incluso antes de los 35 años.

¿Cuáles son los valores de presión a mantener bajo control?

Cuando medimos la presión arterial, el dispositivo devuelve dos números. El primero indica la presión sistólica, comúnmente llamada máxima, es decir, la presión que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias cuando el corazón se contrae.

El segundo representa la presión diastólica o mínima, que corresponde a la presión en las arterias durante la fase de relajación del corazón.

Según las directrices de 2024 de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), los valores utilizados para identificar la hipertensión cambian ligeramente según dónde se realiza la medición.

Estos valores deben interpretarse en el contexto clínico individual. Una sola medición alta, quizás después de un esfuerzo físico, un momento de agitación o una noche de insomnio, representa un dato a verificar.

Es la persistencia de valores elevados, observados mediante mediciones repetidas y correctamente realizadas, lo que proporciona información más fiable.

Cómo medir correctamente la presión arterial en casa

manómetro

@123rf.cojm

Tener un medidor es útil, pero saber usarlo es igualmente importante. Una posición incorrecta del brazo, una conversación durante la medición o una taza de café recién tomada pueden influir en el resultado.

Las indicaciones de la Sociedad Europea de Cardiología y las recomendaciones de la American Heart Association sugieren algunas medidas para obtener valores fiables:

Cuando es necesario evaluar un posible problema de presión arterial, las directrices de la ESC exigen mediciones por la mañana y por la noche, durante al menos tres días y preferiblemente durante siete, calculando posteriormente la media.

Este es un procedimiento a acordar con el médico, quien podrá interpretar los resultados y establecer la posible necesidad de realizar más pruebas.

¿Qué hacer si la presión es demasiado alta?

El primer consejo es no asustarse con una sola lectura alta. La presión arterial varía naturalmente a lo largo del día, en respuesta a la actividad física, el estrés y otros factores.

Si los valores superan repetidamente los umbrales recomendados, se recomienda ponerse en contacto con su médico y llevar consigo las mediciones registradas.

En algunos casos, puede estar indicado el control de la presión arterial las 24 horas, conocido como presión Holter, que permite observar las tendencias de la presión arterial durante las actividades diarias normales y el sueño.

Valores particularmente altos, alrededor de 180/120 mmHg o más, requieren una evaluación médica inmediata. Si se acompañan de dolor en el pecho, dificultad para respirar, cambios bruscos en la visión, debilidad o dificultad para hablar, se debe llamar al 112 inmediatamente.

El diagnóstico precoz permite intervenir antes de que la hipertensión cause complicaciones e identificar el camino terapéutico más adecuado.

Presión arterial alta: hábitos diarios que ayudan a reducirla

El seguimiento domiciliario representa una herramienta de prevención, pero la salud cardiovascular también depende de los hábitos cotidianos.

Según el NHS, algunos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a reducir la presión arterial y, en determinadas situaciones, permitir que alcance valores más favorables.

Entre los hábitos más importantes encontramos una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, junto con reducir el consumo de sal y alimentos que contengan elevadas cantidades de ella.

El movimiento también juega un papel fundamental: las recomendaciones incluyen al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, como caminar a paso ligero, montar en bicicleta o nadar, adaptando la intensidad a tus condiciones de salud.

A estos comportamientos se suman mantener un peso adecuado, limitar el consumo de alcohol, prestar atención al consumo excesivo de cafeína y dejar de fumar.

Para algunas personas, especialmente en las primeras etapas de la hipertensión, estos cambios pueden producir mejoras significativas. En otros casos es necesario combinarlos con un tratamiento farmacológico, que se seguirá según las indicaciones del médico.

Un pequeño objeto que puede marcar la diferencia

El mensaje del Dr. Amir Khan es simple: tomarse unos minutos para comprender su presión arterial puede ser una inversión importante en su salud futura.

El medidor doméstico le permite observar la tendencia de los valores a lo largo del tiempo, reconocer cualquier anomalía y compartir información útil con su médico.

El umbral de 35 años indicado por Khan representa una invitación a la prevención, más que una edad a partir de la cual es obligatorio adquirir el dispositivo. Los controles de la presión arterial también son importantes para las personas más jóvenes, especialmente cuando existen factores de riesgo.

La verdadera ventaja reside en la posibilidad de identificar un problema mientras aún está silencioso, interviniendo para proteger el corazón, el cerebro, los riñones y otros órganos con el tiempo.

Al fin y al cabo, entre las muchas tecnologías que utilizamos a diario para controlar los pasos, el sueño y la actividad física, quizá valga la pena dedicar unos minutos a un parámetro imprescindible como la presión arterial.