Los suplementos de vitamina C podrían ser una solución perfecta, especialmente durante la temporada de gripe, para recargar el sistema inmunológico. Según las recomendaciones oficiales, la vitamina C apoya el sistema inmunológico, pero la ingesta a través de suplementos sólo es útil cuando no se puede alcanzar el requerimiento diario a través de los alimentos.
Debido a que tomar demasiados suplementos puede causar una especie de “malestar” en el cuerpo, la vitamina C podría incluso volverse tóxica.
Las directrices oficiales europeas establecen el límite superior tolerable (UL) en 1.000 mg por día para adultos, mientras que en Estados Unidos el umbral es de 2.000 mg. Por encima de estos niveles, aumentan los riesgos de efectos secundarios.
¿Cuáles son los efectos secundarios?
La toxicidad puede provocar problemas digestivos, como diarrea y náuseas, que se producen con ingestas superiores a 2.000 mg de vitamina C; En caso de efectos secundarios, la mejor solución es suspender la suplementación inmediatamente.
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Tomar demasiada vitamina C también puede provocar la formación de cálculos renales, ya que el cuerpo excreta este exceso de vitamina en forma de oxalato; estos últimos podrían unirse a minerales y formar cristales, provocando así la formación de cálculos renales, cuya expulsión también puede requerir cirugía. Otras causas de cálculos renales pueden incluir no beber suficientes líquidos y tomar ciertos medicamentos, como la aspirina.
Entonces, ¿cómo puedes fortalecer tu sistema inmunológico sin exagerar con los suplementos de vitamina C? Si decide no tomar vitamina C en forma de suplemento, según ely las directrices del NHS, para reforzar nuestras defensas inmunitarias lo mejor es adoptar un estilo de vida saludable, es decir, optar por una dieta rica en frutas y verduras, limitando sobre todo la ingesta de alimentos grasos y ricos en azúcares añadidos.
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