Mucha gente pone col rizada en su ensalada creyendo que está haciendo algo bueno para su salud. El problema es que si lo comes sin un aderezo graso, tu cuerpo absorbe poco o nada de los carotenoides y vitaminas que contienen las hojas. El estudio mencionado lo dice claramente: la luteína, la vitamina C y el β-caroteno están ahí, pero quedan atrapados en los tejidos vegetales y pasan casi ilesos a lo largo del tracto digestivo.
Porque cocinar y hervir no lo solucionan
La col rizada tiene una textura más suelta que las zanahorias y los tomates. Incluso si lo cocinas, no se comporta de la misma manera: se descompone rápidamente, pero no lo suficiente como para que los nutrientes estén disponibles. Así que no basta con blanquearlo, licuarlo o cocerlo en agua.
El papel decisivo del aceite y las emulsiones
Si la preparas, considera esto: una simple ensalada con aceite de oliva virgen extra brinda más beneficios que un plato de col rizada hervida y sazonada solo con limón. Lo mismo ocurre con las sopas. Si haces una sopa de col rizada y no incluyes ni siquiera una pequeña cantidad de grasa, corres el riesgo de tener un plato aparentemente “saludable”. Incluso una crema de nueces o un toque de aguacate pueden marcar la diferencia. No es necesario añadir demasiado, siempre y cuando la grasa esté presente y bien mezclada.
Consejos prácticos para cocinar kale
En la cocina algunos gestos consolidados ya funcionan bien. Cocinar repollo junto con un salteado ligero, agregar una salsa a base de aceite durante la cocción o condimentarlo hasta el plato terminado ofrece resultados similares. El estudio verificó que la emulsión sigue siendo efectiva incluso con calor, por lo que no necesariamente es necesario agregar el condimento solo al final. Un ejemplo concreto: la col rizada salteada con un chorrito de aceite y unas cuantas semillas oleosas favorece la absorción de carotenoides mejor que un plato hervido y ligeramente condimentado.
También es una buena idea combinarlo con ingredientes que contengan grasas buenas de forma natural. Piensa en un plato principal con col rizada, garbanzos y una cucharada de hummus, o en una pasta con col rizada picada y un pesto ligero. De esta forma activas los nutrientes sin distorsionar la receta.
Comer sano significa activar la alimentación
El mensaje que surge es simple: si eliges la col rizada por sus propiedades, asegúrate de que el plato permita expresarlas. No necesitas una preparación elaborada, sólo construye la pareja de forma inteligente. Los científicos están trabajando para perfeccionar los condimentos capaces de liberar aún más nutrientes, pero mientras tanto, utiliza lo que ya tienes en tu despensa de la manera correcta.
Comer bien no significa sólo elegir el alimento adecuado, sino darle la oportunidad de actuar. De lo contrario, incluso el mejor de los superalimentos corre el riesgo de causar sensación y poco más.
Fuente: Ciencia Directa