El hummus reciclado es mucho más que una simple crema de garbanzos: es un plato versátil, de tendencia, infinitamente personalizable en función de lo que tengas en la nevera. Y siempre es perfecto, también para empezar de nuevo con buen humor después de los famosos “atracones” navideños, con un aperitivo ligero, nutritivo y sabroso.
Con el nuevo Bimby TM7 y Cookidoo, la plataforma integrada con más de 100.000 recetas creativas, preparar este hummus es realmente sencillo. Veamos cómo hacerlo.
Cómo preparar hummus reciclado con Thermomix
La belleza de esta receta reside en su extrema adaptabilidad: prácticamente todas las verduras sobrantes están bien. Zanahorias, apio, cebollas caldosas, hinojo, espinacas, calabacines, pimientos… ¡lo que sea, lo que tengas! Lo importante es darles una segunda vida en lugar de desperdiciarlas.
Ingredientes (para 4-6 personas)
Preparación
La preparación es muy rápida. Una vez que haya seleccionado la receta Cookidoo en la pantalla de 10″, comience vertiendo las verduras sobrantes en el bol, picadas en trozos grandes.

Luego llega el momento de los garbanzos: aquí tienes un pequeño truco que marca la diferencia. ¡Cuando los escurras no tires el líquido de conservación! Ese preciado líquido, también llamado aquafaba, servirá para que el hummus quede aún más cremoso y aterciopelado. Reserva unas cuantas cucharadas.

Luego en el bol se echan los garbanzos, la crema de sésamo, el aceite de oliva virgen extra, el zumo de limón fresco, el ajo, el comino, una pizca de sal y, por último, el líquido de la confitura de garbanzos. En este punto licúas durante 45 segundos a máxima velocidad y la Thermomix hace toda la magia.

¿El resultado? Una crema suave, sedosa, perfectamente mezclada, con un color que varía según las verduras utilizadas: naranja si usaste zanahorias, verde si optaste por espinacas, beige delicado si por ejemplo usaste apio y cebolla o hinojo.
En este punto se pasa el hummus a un bol con la espátula adecuada, un chorrito de aceite crudo por la superficie, un chorrito de pimentón o comino, unas hojas de perejil fresco y ya está listo para servir.
Perfecto con palitos de verduras crudas, triángulos de piadina tostada, pan crujiente, galletas saladas o pita. Un aperitivo colorido, saludable, increíblemente bueno y, no lo olvidemos, también antidesperdicio.
Por qué este hummus es genial (y por qué Thermomix marca la diferencia)
El hummus reciclado contiene todo lo que nos gusta de la cocina sostenible: realza las sobras, es muy rápido de preparar, cuesta muy poco y siempre queda genial.
Un plato versátil que se adapta a ti
La receta básica es sólo un punto de partida. En Cookidoo puedes encontrar muchas variaciones para experimentar con diferentes sabores cada vez. Puedes jugar con especias, agregar pimientos asados, remolacha para obtener un espectacular color fucsia o hierbas frescas. Lo bueno es que el hummus será diferente cada vez según lo que hayas usado.
Esto la hace perfecta no sólo para recuperar sobras, sino también para vaciar la nevera antes de hacer la compra, para preparar aperitivos de última hora o para tener siempre una crema saludable lista para untar.
El poder de la Thermomix para una textura de restaurante
No todas las licuadoras son iguales. Para obtener un hummus realmente cremoso, aterciopelado y homogéneo se necesita potencia y precisión. La Thermomix, gracias a sus cuchillas de alta velocidad y control de tiempo, transforma garbanzos y verduras en una crema perfecta en menos de un minuto.
Sin grumos y sin verduras mal mezcladas. Sólo cremosidad y consistencia de restaurante con estrella. Y todo con una sola herramienta, sin ensuciar batidoras, batidoras ni nada más.
El secreto de la aquafaba
Utilizar líquido de conserva de garbanzos en lugar de tirarlo es uno de esos trucos que lo cambia todo. Aquafaba es rica en proteínas y almidones que, una vez mezclados, le dan al hummus esa textura aireada y espumosa que lo hace irresistible. Es el mismo ingrediente que se utiliza en pastelerías para hacer merengues veganos.
Este pequeño truco, que propone Cookidoo, marca la diferencia entre un hummus normal y uno profesional. Y sobre todo te enseña a no desperdiciar ni siquiera el líquido conservante, realzando realmente cada elemento.
Hay algo increíblemente gratificante en convertir verduras que estaban a punto de terminar en la basura en un plato delicioso. Es un gesto pequeño pero poderoso: dices no al desperdicio, ahorras dinero, comes más sano y das una buena impresión a tus invitados (que nunca está de más).
El hummus reciclado siempre es perfecto, incluso para las cenas post-vacaciones, cuando apetece empezar de nuevo con ligereza pero sin renunciar al sabor. Es nutritivo, rico en fibra y proteínas vegetales, y permite aumentar fácilmente las porciones de verduras en tu dieta diaria.