Hay noches de fútbol en las que el marcador iluminado deja de ser un simple trozo de plástico y se transforma en el espejo de toda una vida. El histórico empate 0-0 entre España y el pequeño archipiélago africano de Cabo Verde, en el partido de estreno del campeonato mundial, trajo la monumental figura de un portero de cuarenta años a la historia de la competición.
Vozinha, goleador caboverdiano, ¡pero hermosa historia de Copa! ¡Consigue lo mejor en el campo sin 0x0 contra España, una de las favoritas! Josimar es su verdadero nombre, en el equipo local de Brasil que marcó dos goles en la Copa de 1986, cuando el goleador nacía con 40 años. pic.twitter.com/R3yTBWRUaj
—Chico Alencar (@depchicoalencar) 15 de junio de 2026
Con siete intervenciones decisivas a lo largo de cien minutos de juego, el portero de los Tiburones Azules, apodado Vozinha, selló el gol contra los vigentes campeones de Europa, convirtiéndose en el jugador de mayor edad en dejar la portería a cero en su debut en un Mundial. Sin embargo, el momento más sobrecogedor de la velada tuvo lugar en la zona mixta posterior al partido, ante los micrófonos de la prensa internacional.
Ver esta publicación en Instagram
El llanto en vivo y el peso de los sacrificios familiares
Tras quitarse los guantes de héroe, el experto deportista se dejó llevar por una profunda emoción que reveló el lado más íntimo y doloroso de su éxito deportivo. Cuando se le preguntó sobre sus sentimientos inmediatos, el hombre ofreció una cruda confesión, ligada a las barreras económicas y burocráticas que pesan sobre muchas familias del archipiélago. Frente a los periodistas declaró:
Lloré porque crecí con mis abuelos y ellos no podían estar aquí. Están muertos. Mi madre tampoco pudo venir por un problema de visa y el dinero que tendríamos que gastar. No pudimos organizar todo a tiempo.
Palabras que lamentablemente ponen de relieve cómo, a pesar de la enorme repercusión mediática del acontecimiento, la distancia y los costes prohibitivos de un viaje pueden convertirse en obstáculos insuperables para los seres queridos.
“VEO TODA MI VIDA PARA ESTE MOMENTO”.
Vozinha, entre lágrimas y con la voz cerrada, ufff.
pic.twitter.com/IZtIWp0gbl
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) 15 de junio de 2026
El origen del nombre es una carrera construida en el extranjero.
En el registro civil, el portero está inscrito como Josimar José Évora Dias, nombre que su padre, fanático del fútbol, eligió inspirado en el lateral que marcó dos goles con Brasil en el Mundial de 1986, después de que las autoridades locales le prohibieran llamarlo Valdano en honor al ídolo argentino del Real Madrid.
Pero el apodo impreso en la camiseta, Vozinha, deriva enteramente de su infancia en São Vicente. El futbolista explicó la génesis de ese término diciendo:
Es por mis abuelos. Nunca viví con mis padres. Cuando nací, mi padre estaba en el ejército. Y mi madre siempre tuvo que trabajar para ganarse la vida. Por eso siempre crecí con mis abuelos.
Ese apodo, inicialmente desagradable, se convirtió en su marca registrada en Angola, en Progreso, cuando rechazó ser llamado Josimar II debido a la presencia de un homónimo en el plantel:
Nadie en Cabo Verde me conocía por mi nombre legal. Cuando llegué a Angola, había otro portero que se llamaba Josimar y dije que no pondría a Josimar II en mi camiseta si en Cabo Verde todos me conocieran como Vozinha, ese sería yo.
Vozinha estaba llorando después de que su actuación heroica le valiera dejar la portería a cero y el primer punto de Cabo Verde en la Copa del Mundo.
pic.twitter.com/1W7urCuAKQ
– Fútbol B/R (@brfootball) 15 de junio de 2026
El boom de las redes sociales en pocas horas
Actualmente inscrito en la segunda división portuguesa, el capitán cuenta con más de ochenta apariciones y cuatro participaciones en la Copa Africana de Naciones. Sus desfiles generaron un auténtico terremoto online, haciendo que su perfil saltara de 50 mil a 1,9 millones de seguidores en apenas unas horas.
Ver esta publicación en Instagram
La parábola deportiva de este deportista, que pasó por los campos de Angola, Moldavia con el Zimbru Chisinau, Chipre con el AEL Limassol, Eslovaquia con Trencin y Portugal con Gil Vicente y Chaves, ha encontrado su consagración definitiva. Sus paradas quedarán grabadas en los anales, pero fueron sus lágrimas sinceras las que proporcionaron la página más auténtica y significativa de estos Mundiales hasta el momento.
Ver esta publicación en Instagram
