Nuevo retiro de alimentos que involucra algunos productos de la marca Nutella. Ferrero ha anunciado la retirada preventiva de lotes concretos de Nutella Muffins y Nutella Croissants congelados debido a la posible presencia de fragmentos de metal en el interior de algunos paquetes.
La medida afecta a varios países europeos, entre ellos Italia, y se puso en marcha en colaboración con las autoridades competentes en materia de seguridad alimentaria. Ferrero aclaró que se trata exclusivamente de unos pocos lotes bien identificados y que ningún otro producto de la gama Nutella está involucrado en el retiro.
Productos Ferrero retirados del mercado
Los productos afectados por el retiro preventivo son:
La retirada sólo afecta a estos lotes distribuidos en Bélgica, Alemania, Hungría, Italia, Rumanía, España y Reino Unido.
@ferrero
¿Por qué se ordenó el retiro?
Según comunicó Ferrero, durante los controles surgió el riesgo de que algunos productos puedan contener pequeños fragmentos de metal. Si bien se trata de una retirada preventiva, la posible presencia de cuerpos extraños representa un riesgo potencial para la salud de los consumidores, por lo que se inició inmediatamente el procedimiento de retirada del mercado.
La compañía también ha informado a las autoridades sanitarias de los países afectados y está trabajando con distribuidores y puntos de venta para garantizar que los productos afectados se retiren de los lineales lo antes posible.
Qué hacer si has comprado estos productos
Se invita a cualquier persona que posea un paquete perteneciente a los lotes indicados a no consumirlo. Ferrero recomienda devolver el producto al punto de venta, donde será posible obtener un reembolso o reemplazo según los métodos proporcionados por el minorista.
Por último, la empresa subraya que la retirada afecta exclusivamente a los lotes enumerados y que todos los demás productos Nutella se pueden consumir con normalidad.
Como siempre, es una buena práctica comprobar el número de lote y la vida útil mínima que se muestran en el paquete cada vez que se retira un alimento: una simple comprobación puede evitar riesgos innecesarios y ayudar a proteger la seguridad alimentaria.