Interrupción farmacológica voluntaria del embarazo (IVG): Campania da un paso importante en términos de derechos y acceso a los servicios de salud y se encuentra entre las pocas regiones italianas que prevén la segunda administración del tratamiento farmacológico en el hogar, además de la posibilidad de realizar la IVG bajo servicio diurnosin hospitalización ordinaria.
Se trata de una innovación esperada desde hace años, que hace operativa una resolución regional que ya fue aprobada pero que hasta ahora había permanecido en gran medida sin aplicar.
En esencia, la nueva disposición introduce un modelo más moderno y menos invasivo de IVG farmacológica: un procedimiento ambulatorio con gestión sanitaria completa, la posibilidad de tomar la segunda dosis del fármaco en casa y la prestación gratuita de servicios de exención, a través de consultores, clínicas especializadas y servicios locales.
De esta manera se supera el modelo hospitalario tradicional, a menudo más largo y complejo, acercando la Región a los estándares marcados por las directrices nacionales – afirma el presidente de la Región de Campania, Roberto Fico. Una innovación importante que colma un retraso y supera un modelo ahora inadecuado, situando a Campania entre las pocas regiones italianas que prevén la segunda administración del tratamiento farmacológico a domicilio, además de la posibilidad de realizar la IVG como servicio de día, sin hospitalización ordinaria. Esto garantiza vías de atención seguras, adecuadas y gratuitas, respetando plenamente las opciones y la dignidad de las mujeres. Es una medida de civilidad que se necesitaba desde hace mucho tiempo. Seguimos trabajando por una sanidad más cercana a las personas.
El cambio tiene un impacto directo en uno de los problemas más evidentes en Italia: el acceso real al aborto. De hecho, en muchas estructuras, el elevado número de médicos que se oponen dificulta la obtención del servicio y un modelo más territorial podría ayudar a reducir estos obstáculos y hacer que el derecho sea más concretamente ejercible.
Con esta decisión, Campania se convierte en una de las pocas realidades que verdaderamente han estructurado este camino. Actualmente, el aborto farmacológico sin hospitalización es posible en Lacio, Emilia-Romaña y en las provincias autónomas de Bolzano y Trento. En Toscana, aunque se han aplicado las directrices ministeriales sobre deshospitalización, persisten limitaciones como la imposibilidad de tomar el segundo medicamento en casa o en la clínica. En Umbría está previsto sobre el papel, mientras que en el resto de las Regiones el acceso suele ser más limitado o todavía vinculado a la hospitalización.