Por primera vez, se ha implantado con éxito en un ser humano una córnea impresa en 3D fabricada en laboratorio, lo que le ha permitido recuperar la vista. No es un anuncio futurista ni una promesa lejana: la operación ya se ha realizado y marca una transición concreta hacia una medicina más accesible, capaz de superar una de las mayores limitaciones de los trasplantes: la falta de tejidos disponibles.
La operación se realizó el 29 de octubre de 2025 a un paciente considerado legalmente ciego. La córnea fue desarrollada por Precise Bio, una empresa estadounidense especializada en biofabricación, que definió el resultado como una primicia mundial. Y es difícil culparla. Porque aquí no hablamos de una córnea artificial cualquiera, sino de un tejido creado a partir de células oculares humanas cultivadas en laboratorio, sin la utilización directa de un donante.
El problema, conocido desde hace tiempo, es enorme: en el mundo existe una dramática desproporción entre quienes necesitan un trasplante de córnea y quienes pueden recibirlo. Hoy en día, de media, una sola córnea donada está disponible para unas 70 personas que la necesitan para volver a ver. Listas de espera muy largas, cirugías pospuestas durante años, vidas en espera. La tecnología desarrollada por Precise Bio podría cambiar radicalmente este escenario, pues a partir de una única córnea donada sería posible obtener cientos de injertos cultivados en laboratorio.
El trasplante fue realizado por el Dr. Michael Mimouni, director de la unidad de córnea del Centro Médico Rambam de Israel. Después de la cirugía habló de un momento difícil de olvidar: ver una córnea creada en el laboratorio, a partir de células vivas, devolviéndole la vista a una persona. No es un resultado simbólico, sino un cambio humano real y mensurable.
PB-001
El injerto se llama PB-001 y fue diseñado para reproducir las mismas características de una córnea natural: transparencia, resistencia, flexibilidad. Antes de llegar a los humanos había sido probado en modelos animales, demostrando que podía integrarse en los tejidos del ojo sin rechazo. Un paso fundamental, porque la córnea no es sólo una “lente”, sino una estructura viva que debe comunicarse con el organismo.
La córnea es la capa externa del ojo que protege el iris y la pupila. Puede volverse turbio debido a una infección, un traumatismo, una cicatrización o una enfermedad degenerativa, afectando gravemente la visión. Es una de las causas más comunes de ceguera reversible, al menos en teoría. Sin embargo, en la práctica, sin un tejido disponible, la reversibilidad queda sólo en el papel.
PB-001 se encuentra actualmente en el centro de un ensayo clínico de fase 1 en Israel, en el que participarán entre 10 y 15 pacientes con problemas corneales graves relacionados con la acumulación de líquido. El objetivo es evaluar la seguridad y eficacia del injerto a lo largo del tiempo. Los primeros resultados completos se esperan para el segundo semestre de 2026, con un seguimiento seis meses después de la cirugía.
Otro aspecto interesante tiene que ver con la practicidad. Estas córneas pueden conservarse durante mucho tiempo mediante criopreservación, enviarse y utilizarse con las mismas técnicas quirúrgicas que ya se utilizan. Llegan ya montados en dispositivos estándar y, durante la implantación, se abren adoptando la forma natural de la córnea. Un detalle que no es nada secundario, porque reduce el tiempo y la complejidad de la intervención.
Según Anthony Atala, médico y cofundador de Precise Bio, la posibilidad de producir tejidos “listos para usar” bajo demanda podría cambiar la forma en que entendemos los trasplantes. Ya no es una carrera contra el tiempo y la disponibilidad de donantes, sino una medicina programable, más justa y más sostenible.
No es la solución a todos los problemas y todavía no es una tecnología para todos. Pero es un comienzo sólido y verificable que habla de regeneración más que de escasez, de acceso más que de espera. Y sobre todo demuestra que, cuando la investigación funciona, no hace falta retórica: basta mirar a una persona que puede volver a ver.