Un nuevo caso sacude al sector de alimentos agrícolas: alrededor de 2,000 kg de carne de oveja de Europa del Este se vendieron como si fueran IGP IGP Abacchio. La operación, llevada a cabo por los Carabinieri del Departamento Operativo para la Protección Agrofood de Roma, ha sacado un fraude comercial que involucra a un matadero del Frosinado.
El mecanismo del fraude
Según lo que fue reconstruido por los investigadores, cientos de ovejas fueron importadas de Rumania y Hungría, sacrificadas en una planta de Ciociaria y posteriormente colocadas en el mercado con etiquetas que declararon un origen italiano inexistente. En algunos casos, el acrónimo de la indicación geográfica protegida por PGI, engañando a los consumidores y distribuidores sobre el origen real de la carne, se fijó incluso.
Cinco personas investigaron
El fiscal de Frosinone ha notificado a cinco avisos de conclusión de las investigaciones preliminares contra la misma cantidad de sujetos responsables de varias razones de fraude en el mercado, falsedad en actos y comercio de sustancias peligrosas. Las acusaciones no se limitan al etiquetado engañoso, sino que también incluyen deficiencias graves en los controles de salud.
Deficiencias en cheques veterinarios
Durante la investigación, surgieron brechas significativas: los controles de salud en los cadáveres de los animales y, en varios casos, los veterinarios no habrían logrado llevar a cabo los controles obligatorios. Una conducta que facilitó la entrada de carne de dudosa trazabilidad en el circuito comercial, socavando la seguridad alimentaria y la confianza del consumidor.
La protección de la realización en Italia
El caso muestra una vez más cuán delicado es el tema de la cadena de alimentos agriconosos y la protección de la marca Made in Italy. Las operaciones de este tipo corren el riesgo de dañar a los consumidores, sino también a comprometer el trabajo de los criadores y las empresas que respetan las reglas y se centran en la calidad auténtica.
El comando carabinieri para la protección de alimentos agriconólogos reiteró que la investigación se encuentra dentro de un sistema más amplio de controles en toda Italia para defender productos típicos, salvaguardar la salud de los ciudadanos y garantizar la transparencia en el mercado. Por lo tanto, la operación de Frosinona es parte de una estrategia constante para contrarrestar el fraude que afecta a uno de los sectores más representativos de la tradición italiana.