El esquí es uno de los deportes de invierno más queridos pero, año tras año, resulta cada vez más inaccesible. La última investigación lo revela Altroconsumo que ha muestreado 44 estaciones de esquí en Italia y en el extranjero, confirmando lo que muchos amantes de la nieve ya saben: comprar forfaits se ha convertido en un lujo para unos pocos.
Un hobby cada vez más exclusivo
El panorama que se desprende del análisis es claro: hay una tendencia al alza que no da señales de detenerse. Este año los incrementos rondan el 4% para los billetes de un día y el 4,4% para los billetes de cinco días. Cifras que pueden parecer bajas sobre el papel, pero que no lo son en absoluto cuando se traducen en gasto real de las familias.
La variabilidad de los costes en las localidades italianas es notable: van desde un mínimo de 36 euros hasta picos de 86 euros por un solo día. Esto significa que para una familia de tres adultos que quiera pasar un día en las pistas, la factura puede alcanzar los 188 euros de media, con picos de 260 euros en los destinos más populares. Y estos costes se refieren exclusivamente al acceso a las instalaciones, por lo que no consideran alojamiento, comidas, material ni cursos de esquí.
Vale precisar, sin embargo, que la encuesta consideró las tarifas de los períodos de temporada alta: Navidad, Año Nuevo, Carnaval y días festivos.
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Los Dolomitas confirman la primacía de los precios elevados
Trentino-Alto Adigio se confirma como la zona más cara del país. Zonas prestigiosas como Val Gardena, Plan de Corones y Alta Badia han visto subir sus precios hasta los 80 euros por entrada de un día. Aunque el aumento porcentual no parezca espectacular, el problema está en el punto de partida: de hecho, se trata de tasas ya muy elevadas que siguen creciendo.
Madonna di Campiglio registra una de las subidas más significativas, subiendo hasta los 85 euros con un salto del 7,6%, posicionándose entre los destinos italianos más caros. En Véneto, Cortina d’Ampezzo -que se prepara para albergar los Juegos Olímpicos de Invierno- alcanza los 80 euros, mientras que el circuito Dolomiti Superski alcanza los 86 euros, logrando el récord nacional.
Noroeste
Piamonte presenta un escenario fragmentado. Mientras que algunas localidades como Limone y Bardonecchia mantienen los precios estables (48 y 49 euros respectivamente), otras registran saltos importantes. El caso más llamativo es el de Alagna Valsesia, que con un incremento del 13,1% pasa de 54 a 61 euros, una de las subidas más marcadas de toda la encuesta.
Situación similar en Lombardía, donde la media se sitúa en el 5% pero con fuertes diferencias locales. Bormio muestra moderación con un aumento del 1,7%, mientras que Livigno destaca en negativo con un aumento del 10,1%, alcanzando los 71 euros y colocándose entre las estaciones alpinas más caras de Italia.
Valle de Aosta
La región del Valle de Aosta ofrece la más amplia gama de posibilidades. Champorcher, después de cuatro años de precios sin cambios, realiza un ajuste mínimo hasta los 36 euros, manteniendo el título de ubicación más barata de la encuesta. En el otro extremo, la conexión internacional Cervinia-Zermatt alcanza los 87 euros (si se compra desde el lado italiano).
Las opciones intermedias incluyen Pila y La Thuile a 58 euros, Monterosa Ski a 61 euros y Cervinia-Valtournenche a 63 euros. Courmayeur, con 69 euros, se confirma entre los destinos más exclusivos de la región.
Friuli y los Apeninos
Una nota positiva proviene de Friuli-Venezia Giulia, la única región donde todas las localidades controladas mantienen precios idénticos a los de la temporada pasada: 44 euros en Piancavallo, Sella Nevea, Zoncolan y Tarvisio. Una elección estratégica para mantener la competitividad frente a las grandes zonas alpinas.
En los Apeninos la situación es mixta. Campo Felice y Roccaraso confirman las tarifas anteriores (43 y 58 euros), mientras que Ovindoli da un salto del 10% hasta los 46 euros, una de las subidas más pronunciadas de la cordillera de los Apeninos. Cimone (Sestola) sube hasta los 55 euros con un +5,8%.
Suiza y Francia
Si los precios italianos parecen altos, los suizos alcanzan niveles inalcanzables. St. Moritz alcanza los 103 euros (+6,2%), pero es Zermatt el que sorprende con 106 euros y un aumento del 13,1%. La conexión Zermatt-Cervinia, adquirida en la parte suiza, alcanza los 125 euros con un incremento de 15 euros en un año (+13,2%), convirtiéndose en el forfait diario más caro de toda la encuesta.
En Francia, Chamonix se mantiene estable en 71 euros, mientras que en Austria Villach y Nassfeld suben hasta los 70 euros. Eslovenia, con Kranjska Gora a 49 euros, se confirma como una alternativa más accesible.
¿Y el pase de cinco días?
Para quienes planifiquen una semana de esquí, el abono de varios días ofrece un descuento medio del 12% respecto a la compra de cinco billetes sencillos, con un ahorro de poco más de 40 euros por persona. Una modesta ventaja que requiere una consideración importante: los días son consecutivos y sin posibilidad de devolución. Esto significa que saltarse incluso un solo día elimina por completo la conveniencia.
El rango de precios es amplio: desde los 160 euros de Champorcher hasta los 469 euros de la conexión Zermatt-Cervinia. En Italia, las opciones más caras son Superskirama Dolomiti Adamello-Brenta (386 euros), Dolomiti Superski (380 euros) y Madonna di Campiglio (373 euros), mientras que Livigno roza los 315 euros.
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No hay duda de que el esquí se está convirtiendo en un deporte de élite, cada vez más alejado de las posibilidades económicas de las familias medias. Los aumentos constantes, incluso contenidos en porcentajes, se acumulan año tras año sobre bases arancelarias ya elevadas, lo que hace que las montañas invernales sean ahora sólo un sueño para muchas familias.
Para los amantes de la nieve, sigue siendo fundamental comparar ofertas, reservar con antelación cuando sea posible y considerar lugares menos conocidos pero más accesibles.