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Nunca cometas este error al cocinar judías y legumbres: la nueva evaluación de la EFSA que debes saber

¿Te encantan los frijoles pero siempre los preparas con prisa? Un nuevo dictamen científico de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) destaca un aspecto de la preparación de legumbres que muchos subestiman, pero que puede tener importantes consecuencias en nuestra salud.

El error a evitar por completo

El problema radica en la cocción inadecuada de los frijoles y otras legumbres que contienen lectinas termolábiles. Cuando estos alimentos no se preparan correctamente -saltándose el remojo o reduciendo los tiempos de ebullición- se mantienen activas esas proteínas naturales, llamadas lectinas, que en determinadas condiciones pueden resultar tóxicas para el organismo.

La EFSA centró su evaluación en particular en la fitohemaglutinina (PHA), una lectina presente en las judías del género Phaseolus (como las judías, las pintas y las limas), considerada la más problemática entre las contenidas en las plantas de consumo habitual.

que son las lectinas

Las lectinas son proteínas presentes de forma natural en muchas plantas donde desempeñan una función de defensa contra parásitos y patógenos. En la mayoría de los casos no representan un problema para la salud humana, pero algunas variedades, si se ingieren en cantidades importantes y en forma activa, pueden provocar trastornos.

Los síntomas más comunes relacionados con el consumo de legumbres poco cocidas incluyen náuseas y vómitos, dolor abdominal y diarrea. Estos trastornos pueden aparecer incluso pocas horas después de la ingestión y, según estudios realizados en animales, el intestino delgado es el órgano más afectado por la acción de las lectinas activas.

Los expertos de la EFSA han desarrollado un escenario de exposición aguda basado en una cocción insuficiente, en el que alrededor del 50% de las lectinas aún permanecen activas. Esta situación podría ocurrir cuando:

La evaluación concluye que las lectinas pueden ser un problema para todos los grupos de edad. El riesgo, por tanto, no afecta sólo a los niños o a las personas frágiles, sino a toda la población.

Cómo preparar legumbres de forma segura

La buena noticia es que el riesgo se puede evitar siguiendo los procedimientos de preparación correctos. La EFSA confirma que las lectinas pueden desactivarse eficazmente mediante tratamientos caseros adecuados.

El procedimiento correcto incluye:

Este proceso suele garantizar una reducción del 90-100% en la actividad de las lectinas, lo que hace que las legumbres sean completamente seguras para el consumo.

La EFSA destaca que algunos métodos de cocción alternativos, cada vez más populares en las cocinas modernas, son menos eficaces a la hora de neutralizar las lectinas. Estos incluyen la cocción en microondas, la cocción al vapor sin hervir previamente, el asado y la cocción lenta a bajas temperaturas.

Estos métodos se pueden utilizar, pero sólo después de un remojo adecuado y un paso de ebullición minucioso.

La petición de la Comisión Europea a la EFSA para que evalúe este riesgo surge de casos de enfermedades de transmisión alimentaria asociadas al consumo de legumbres mal cocidas. Según la Autoridad, este fenómeno podría estar relacionado con la creciente difusión de dietas “crudas” o vegetales con preparaciones mínimas, en las que se reduce la cocción en un intento de preservar los nutrientes.

Basándose en el asesoramiento científico de la EFSA, la Comisión Europea y los Estados miembros evaluarán ahora posibles medidas para informar y proteger a los consumidores. El artículo también destaca varias lagunas en los datos disponibles y hace recomendaciones para futuros estudios sobre la presencia de lectinas en los alimentos y sus efectos a largo plazo.

En cualquier caso, las legumbres siguen siendo alimentos excepcionales desde el punto de vista nutricional, ricas en proteínas vegetales, fibra, vitaminas y minerales. No hay razón para eliminarlos de tu dieta, sólo debes prepararlos de la manera correcta.