El Papa León XIV será hospitalizado mañana, martes 13 de octubre de 2026, en el Policlínico Gemelli de Roma, donde tendrá que ser operado para extirpar un nódulo en su pulmón. Fue el propio Pontífice quien comunicó públicamente la noticia a los fieles reunidos en la plaza de San Pedro el domingo 11 de octubre, al final de la oración del Ángelus. «Recientemente, durante unos controles, los médicos encontraron un nódulo limitado a mi pulmón. “Fue identificada muy tempranamente y bien localizada”, explicó León XIV. El Papa aclaró luego que había decidido seguir las instrucciones de los médicos, quienes consideraron oportuno proceder a la extirpación quirúrgica de la formación. Antes de despedirse de los fieles, el Pontífice agradeció la cercanía recibida, encomendándose a las oraciones de la comunidad católica.
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La hospitalización y posterior convalecencia provocarán algunos cambios en los compromisos de los próximos días. La duración prevista de la estancia hospitalaria es de aproximadamente siete días, aunque el tiempo real de recuperación dependerá del avance de la operación y de la valoración de los médicos. La intervención tendrá lugar en el Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma, estructura que ya ha acogido a varios Pontífices. Juan Pablo II, hospitalizado varias veces en el hospital romano, llegó incluso a definirlo como su “tercer Vaticano”. El Papa Francisco también contó con la asistencia de Gemelli durante su pontificado.
Qué es un nódulo pulmonar, cómo se descubre y cuándo debes preocuparte
Pero ¿qué es exactamente un nódulo pulmonar? Se trata de una formación pequeña, generalmente de forma redondeada y con un diámetro inferior a 3 centímetros, que en las imágenes radiológicas aparece más densa que el tejido pulmonar circundante. Su identificación es bastante frecuente y muchas veces se produce de forma aleatoria, durante controles realizados por otros motivos. Sin embargo, la presencia de un nódulo en el pulmón no significa necesariamente que tenga un tumor.
Así lo aclaró a ANSA, tras el anuncio del Papa León. El experto destaca que un bulto puede tener orígenes muy diferentes. “Las causas pueden ser diferentes: junto a las lesiones tumorales – explica Venuta – existen afecciones benignas, como cicatrices de infecciones antiguas, pequeños granulomas inflamatorios o alteraciones autoinmunes. Según las circunstancias en las que se identifica el nódulo y sus características, así como las características del paciente (como el tabaquismo), el médico puede solicitar una tomografía computarizada (la llamada tomografía computarizada) del tórax para definir su tamaño, forma y estructura”.
¿Cómo se llega al diagnóstico? El primer paso suele ser una tomografía computarizada del tórax, que permite evaluar el tamaño, la forma, los márgenes y la estructura del nódulo. Cuando el nódulo es muy pequeño, por ejemplo de menos de 6 milímetros, y tiene características tranquilizadoras, un control radiológico a lo largo del tiempo puede ser suficiente, según el perfil de riesgo individual. Sin embargo, si la formación es más grande o tiene características sospechosas, pueden ser necesarias más investigaciones, como una PET o una biopsia, que permite analizar una muestra de tejido.
En algunos casos, la extirpación quirúrgica se realiza directamente, especialmente cuando una biopsia no es factible o no permite obtener un diagnóstico definitivo. El examen histológico aclarará la naturaleza de la lesión. Si es benigno, generalmente no requiere tratamientos específicos adicionales; Sin embargo, si el cáncer de pulmón se diagnostica en fases tempranas, la cirugía puede ser suficiente, mientras que en otras situaciones puede ser necesaria la farmacoterapia o la radioterapia. Es importante, por tanto, no sacar conclusiones apresuradas sobre las condiciones del Papa León XIV. Como señala Venuta, la presencia de un nódulo pulmonar requiere una evaluación médica cuidadosa, pero no permite por sí sola realizar un diagnóstico de cáncer. Sin información clínica más detallada, no es posible conocer la naturaleza de la formación identificada en el Pontífice ni predecir cuál será el camino terapéutico posterior.
Fuentes: Pontifex/Ansa