Dulce, con cuerpo y fragante: la mermelada de higos es un verdadero manjar y es la mejor manera de disfrutar de estas frutas de verano durante todo el año. Es perfecto para adornar tartas y galletas, pero también queda delicioso simplemente untado sobre una rebanada de pan. Pero no sólo eso. Puede utilizarse para acompañar quesos curados, si te gustan, y enriquecer diversos platos sabrosos, dulces y salados.
Habitualmente la mermelada de higos se prepara utilizando azúcar blanco, pero la que te proponemos no lo incluye. Descubramos cómo preparar – en unos sencillos pasos – una mermelada sana, ligera y deliciosa que conquistará a grandes y pequeños.
@danifoto/123rf
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Ingredientes
Preparación
Primero, lavamos y pelamos los higos. Córtelos en trozos y transfiéralos a un bol. Exprime un limón sobre los higos y déjalos macerar en el frigorífico unas 7 horas tapando el bol con un plato. Una vez pasado el tiempo de maceración, colocamos los higos en una olla grande, añadimos el agua con las pieles de limón y naranja (evitando la parte blanca de los cítricos, que le darían un sabor más amargo a la mermelada).
Cocine a fuego lento durante unos 30 minutos, revolviendo ocasionalmente. Si quieres darle un toque más picante a tu mermelada, puedes añadir un poco de canela molida o un puñado de clavo. Cuando la mermelada haya adquirido una consistencia cremosa, apaga el fuego y utiliza una batidora de mano para que quede más homogénea. Si lo prefieres con trozos puedes saltarte este paso.
Ahora solo queda verter la mermelada aún caliente en los frascos de vidrio esterilizados, teniendo cuidado de cerrar herméticamente los tapones. Una vez cerrados, colócalos boca abajo para crear un vacío. Cuando los tarros de mermelada se hayan enfriado, voltéalos nuevamente y déjalos enfriar. ¡Tu mermelada de higos casera está lista! Puedes guardarlo en un lugar fresco y seco durante unos 3 meses. Pero una vez abierto el tarro, la mermelada debe consumirse en un plazo de 3/4 días. Disfrútalo sobre galletas para el desayuno o para adornar tartas y otros pasteles. ¡Verás qué rico queda!