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Europa tiene un nuevo problema de mosquitos, pero puede que no sea lo que piensas (y ya está en Italia)

Cuando hablamos de mosquitos invasores y los riesgos que pueden suponer para la salud, nuestro pensamiento se dirige casi automáticamente al mosquito tigre. Pero en Europa hay otra especie que cada vez llama más la atención de los científicos, hablemos de laAedes koreicustambién conocido como mosquito coreano.

Una revisión científica reciente, publicada en Acta Trópicahace un balance de los conocimientos disponibles sobre esta especie, su difusión por el continente y las numerosas cuestiones que aún quedan abiertas.

Atención: no estamos ante una nueva emergencia sanitaria pero hay que considerar que el mosquito coreano es una especie invasora aún poco conocida, que requiere una vigilancia más cuidadosa precisamente porque tiene características diferentes a las de los mosquitos que ahora conocemos bien.

El mosquito coreano en Italia

Originario del este de Asia, Aedes koreicus Fue identificado por primera vez fuera de su área de distribución natural en Bélgica en 2008. Desde entonces, su presencia ha sido documentada en varios países europeos.

En Italia ya se detectó en 2011, lo que significa que no se trata en absoluto de una especie que apareció repentinamente en nuestro país. No es casualidad que el pasado mes de febrero Trento acogiera un taller internacional dedicado a esta especie, en el que participaron expertos de seis países europeos.

Una de las características que hace especialmente interesante al Aedes koreicus es su mayor tolerancia a las bajas temperaturas en comparación con el mosquito tigre (Aedes albopictus). Esto podría permitirle establecerse más fácilmente incluso en zonas montañosas, perialpinas y más frías, donde otras especies invasoras encuentran mayores dificultades.

Sus huevos también están bien equipados para afrontar el invierno. De hecho, pueden superar períodos de frío intenso gracias a un particular mecanismo biológico que favorece su supervivencia.

La consecuencia es que este mosquito puede tener una temporada de actividad más larga, apareciendo antes en primavera y permaneciendo activo durante más tiempo en otoño que el mosquito tigre.

Una presencia difícil de reconocer y controlar

Otro problema tiene que ver con la identificación. Los huevos de mosquito coreano pueden ser muy difíciles de distinguir de los de otras especies invasoras mediante sistemas de seguimiento normales. Esto corre el riesgo de complicar la recopilación de datos fiables sobre su difusión real.

Por ello, los científicos están evaluando diferentes herramientas, desde análisis genéticos hasta técnicas más avanzadas basadas en las características físicas de los insectos. La ciencia ciudadana, es decir, la contribución de los ciudadanos a través de informes y fotografías, también podría ayudar a recopilar información, pero aún no puede sustituir por completo a los métodos científicos de identificación.

¿Puede transmitir virus?

Este es probablemente el aspecto que mayor curiosidad y preocupación despierta. En condiciones experimentales, Aedes koreicus ha demostrado que puede ser infectado por diversos patógenos, incluidos algunos virus como el dengue, chikungunya y Zika. Pero esto no significa automáticamente que represente un nuevo peligro importante para la salud.

Los propios autores de la revisión subrayan que, según los conocimientos actuales, la especie no parece destinada a convertirse en un vector primario de arbovirus (es decir, virus transmitidos por picaduras de insectos) en Europa. Sin embargo, en algunas condiciones ambientales y en presencia de poblaciones muy grandes, podría contribuir localmente a la transmisión de algunos patógenos.

Es precisamente esta incertidumbre la que hace necesario seguir estudiándolo.

Sin embargo, la reseña nos invita a evitar el alarmismo. Aunque la presencia de Aedes koreicus en Europa está documentada desde hace casi veinte años, el conocimiento de su difusión real sigue siendo incompleto. En particular, aún queda por aclarar la distribución real de la especie, sus interacciones con otros mosquitos invasores y su posible papel en la transmisión de patógenos.

Por ello, los expertos subrayan la importancia de reforzar la vigilancia, especialmente en zonas de montaña y en aquellas zonas donde las condiciones climáticas podrían favorecer su expansión.

Por lo tanto, por el momento, el mosquito coreano debe considerarse sobre todo una posible fuente de molestias para las personas, más que una amenaza para la salud ya establecida. Sin embargo, su capacidad para tolerar temperaturas más bajas y adaptarse a diferentes entornos merece atención y hace que sea importante seguir su evolución a lo largo del tiempo.

Si bien el mosquito tigre sigue siendo la especie invasora más conocida y monitoreada, Aedes koreicus en definitiva, podría convertirse en una presencia cada vez más común en Europa, incluso en zonas donde hasta hace unos años el clima parecía ofrecer a los mosquitos invasores condiciones menos favorables para su propagación.