Si además sueles comprar toneladas de ellos, para poder masticarlos cuando los necesites, no sólo para la garganta, sino también para calmar las náuseas durante el embarazo o los viajes, para mejorar la digestión, aliviar dolores musculares y articulares o curar resfriados o gripes, aquí tienes una receta que no puedes dejar de probar.
Veamos cómo preparar jengibre confitado en casa.
Ingredientes
Jengibre confitado: preparación
Para preparar jengibre confitado primero debes limpiarlo, quizás con la ayuda de un pelador de patatas, de toda la piel.
Posteriormente hay que cortarlo en rodajas finas o en cubos, todos aproximadamente del mismo tamaño. Coloca las rodajas de unos 3 mm en el fondo de una cacerola y cúbrelas completamente con agua fría, hasta que queden al menos 3 centímetros más altas.
Hay que llevar todo a ebullición y dejar cocer a fuego lento durante unos 40 minutos, hasta que el jengibre se haya ablandado. En realidad también es posible utilizar la olla a presión, reduciendo la cocción a 15 minutos desde que suena el silbido.
En este punto es necesario escurrir el jengibre, y volver a ponerlo en otra olla con un poco de agua, que cubra apenas el jengibre. Ahora añade el azúcar moreno.
La nueva cocción debe continuar hasta que esté dorada y el líquido formado se haya evaporado. Dejar cocer a fuego lento otros 30-35 minutos. Pasado este tiempo, solo te quedará retirar el jengibre confitado con una espumadera, cuidando de que gotee el almíbar, que guardarás para adornar macedonias de frutas, yogures, helados, postres o bebidas. O puedes optar por congelarlo como cubitos de hielo, que luego puedes sumergir en una taza de agua hirviendo con el resultado de obtener una deliciosa infusión de hierbas.
Sugerencias
El jengibre confitado se puede conservar en un frasco hermético durante varios días. Si hiciste una tanda grande, intenta congelarla en trozos pequeños. Así estará siempre lista para usar en infusiones, infusiones o para darle un toque picante a cualquier plato.
También puedes utilizar el líquido restante para aromatizar yogur, panna cotta o helado, o para crear un delicioso cóctel refrescante en verano.