En sólo cuatro meses, la campaña “5 euros contra el tabaquismo” ha logrado un objetivo que podría cambiar radicalmente el mercado del tabaco en Italia. De hecho, se recogieron más de 50.000 firmas, el número necesario para presentar al Parlamento una propuesta de ley de iniciativa popular que pretende aumentar en 5 euros el coste de todos los productos para fumar y de inhalación de nicotina.
La medida no sólo afectaría a los cigarrillos tradicionales, sino también a los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado y las bolsitas de nicotina, que son cada vez más populares, especialmente entre los jóvenes. Detrás de la campaña se encuentran algunas de las entidades científicas más autorizadas del país: AIOM, Fundación AIRC, Fundación Umberto Veronesi y Fundación AIOM, unidas para combatir lo que definen como una verdadera emergencia sanitaria nacional.
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Los números que preocupan a médicos y oncólogos
En Italia aproximadamente 10 millones de personas fuman y cada año el consumo de tabaco se asocia con aproximadamente 93 mil muertes. Cifras enormes, que se traducen también en una carga económica gigantesca: según los promotores de la campaña, entre gastos sanitarios y costes indirectos, fumar vale alrededor de 24 mil millones de euros al año.
Las asociaciones científicas sostienen que aumentar drásticamente los precios es una de las formas más eficaces de reducir el número de fumadores. El objetivo declarado es lograr un recorte del consumo estimado en torno al 37%, especialmente entre los adolescentes y adultos jóvenes, los grupos considerados más vulnerables a la adicción a la nicotina.
Según Giulia Veronesi, miembro del Comité Antitabaco de la Fundación Veronesi, la evidencia científica ya está consolidada: cuanto más aumenta el precio de los cigarrillos, más disminuye el número de fumadores. En apoyo de la propuesta también se citan ejemplos europeos como Francia e Irlanda, donde el elevado coste de los paquetes habría contribuido a reducir el tabaquismo.
También en la mira los vaporizadores y los nuevos productos con nicotina
Uno de los aspectos más discutidos de la propuesta se refiere a los productos de nueva generación. Las asociaciones promotoras acusan a la industria tabacalera de presentar los cigarrillos electrónicos y los dispositivos de tabaco calentado como innovaciones inofensivas, cuando en realidad corren el riesgo de alimentar nuevas formas de adicción.
Los datos sobre los más jóvenes se califican de alarmantes. Entre los estudiantes de 11 a 13 años, el 7,5% fuma o vapea, porcentaje que supera el 37% en el grupo de 14 a 17 años. Y más del 70% de los estudiantes de secundaria involucrados consumen múltiples productos al mismo tiempo.
Ahora la decisión pasa al Parlamento
Una vez alcanzado el objetivo de la firma, la propuesta ahora deberá ser discutida por las instituciones. El reglamento del Senado prevé que el examen se inicie dentro de los 90 días siguientes a la entrega oficial. El proyecto no sólo pretende desalentar el consumo de nicotina, sino también generar nuevos recursos económicos para el Servicio Nacional de Salud. Según las estimaciones, el aumento podría producir unos 800 millones de euros al año, fondos que deberían destinarse a la salud pública y la prevención. Por lo tanto, no sólo está sobre la mesa una cuestión económica, sino también un desafío sanitario y cultural que podría cambiar los hábitos de millones de italianos.