En un octavo de sandía hay aproximadamente 640 miligramos de potasio, cantidad suficiente para explicar por qué, en los días más calurosos, esta fruta acaba tantas veces en la licuadora. Añade unas hojas de menta y un chorrito de lima y tendrás una bebida fresca y colorida casi sin coste alguno.
Agua, potasio y magnesio: que hay en la sandía
La sandía se compone aproximadamente de un 92% de agua y aporta potasio y magnesio, dos electrolitos que ayudan a regular el equilibrio de líquidos y la función muscular. Una taza de pulpa cortada en cubitos proporciona aproximadamente 170 mg de potasio, alrededor del 5% del requerimiento diario de un adulto. Los azúcares naturales, por su parte, reponen algo de energía tras el calor o el esfuerzo.
¿Mejor que las bebidas deportivas? La ciencia se está desacelerando
¿Podemos realmente considerarlo una alternativa válida (completamente natural) a los suplementos deportivos? Lo mejor es ir despacio. Un estudio cruzado aleatorio publicado en PubMed comparó 355 ml de jugo de sandía, Gatorade, agua azucarada y agua corriente en 27 adultos no deportistas después de ejercicio submáximo: no hubo diferencias notables en la recuperación de la frecuencia cardíaca, el lactato o el dolor muscular. En definitiva, la sandía se mantiene firme, pero no gana, hace lo que hacen los demás, nada más. Sigue existiendo el problema del sodio, que la fruta ofrece en cantidades mínimas, por lo que una pizca de sal puede suplir el déficit.
L-citrulina y recuperación muscular
Donde la sandía tiene algo extra es la L-citrulina, un aminoácido en el que es rica. Una investigación en el Journal of Agriculture and Food Chemistry observó que medio litro de jugo reduce el dolor muscular y recupera el ritmo cardíaco 24 horas después del esfuerzo. Las pruebas se encuentran todavía en la fase preliminar, aunque los primeros resultados son decididamente interesantes.
Menta y lima, el toque que cierra el círculo
La menta aporta frescor y compuestos vegetales tradicionalmente ligados a la digestión, la lima aporta vitamina C y ese toque ácido que amortigua el dulzor. ¡Simplemente licua, filtra y la bebida estará lista en un instante!
Te recordamos que el contenido tiene una finalidad informativa, que no sustituye al consejo médico, debido a que las necesidades nutricionales pueden variar de persona a persona.