Un simple análisis de sangre puede ayudar a los médicos a comprender si hay placas amiloides asociadas con el Alzheimer en el cerebro. En Estados Unidos, la FDA ha dado luz verde a PrecivityAD2, una prueba destinada a adultos de 40 años o más que ya tienen problemas de memoria u otros síntomas cognitivos.
La aclaración es importante: y no es necesario saber hoy si desarrollaremos Alzheimer dentro de veinte años. Se utiliza cuando los síntomas ya han aparecido y los médicos están intentando comprender la causa. La FDA también especifica esto.
Lo que busca la prueba en la sangre
PrecivityAD2 fue desarrollado por C2N Diagnostics, una empresa nacida en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis. La prueba busca ciertas sustancias en la sangre relacionadas con la enfermedad de Alzheimer. En particular, mide dos tipos de beta-amiloide y una forma particular de proteína tau. Luego, estos valores se combinan para estimar la probabilidad de que haya placas amiloides presentes en el cerebro. En pocas palabras: la sangre contiene algunas señales que pueden indicar lo que está sucediendo en el cerebro.
Hasta ahora, para comprobar la presencia de amiloide utilizamos principalmente la PET cerebral, una exploración específica, o el análisis del líquido cefalorraquídeo, que requiere una punción lumbar. Por tanto, la nueva prueba pretende simplificar mucho este paso. La Facultad de Medicina de la Universidad de Washington explica que PrecivityAD2 mostró resultados similares a los obtenidos con estas pruebas más complejas.
¿Qué tan preciso es PrecivityAD2?
En el estudio utilizado para evaluar la prueba participaron 1.142 personas con síntomas de deterioro cognitivo. De los que dieron positivo, el 97,6% en realidad tenía placas amiloides según la PET o el análisis del líquido cefalorraquídeo. Entre los que dieron negativo, el valor predictivo negativo fue del 93,1%.
Sin embargo, también existe una zona intermedia. En algunos casos el resultado se clasifica como “probablemente positivo”, por lo que la prueba no siempre da una respuesta clara. La medicina, de vez en cuando, se niega obstinadamente a funcionar como un semáforo.
A partir de los 40 años sí, pero sólo si ya hay síntomas
La cifra de 40 años puede resultar fácilmente engañosa. La prueba no está destinada a nadie que supere ese umbral. PrecivityAD2 está destinado a personas que ya tienen problemas de memoria, lenguaje, orientación u otras dificultades cognitivas y que están en tratamiento médico para comprender qué los causa.
Además, un resultado positivo. Los médicos siguen considerando también el historial médico del paciente, las pruebas cognitivas, el examen neurológico y, cuando sea necesario, otras pruebas. La Asociación de Alzheimer también lo deja claro: la prueba es una herramienta de apoyo, no un diagnóstico completo hecho en un tubo de ensayo.
Porque puede ser útil
La ventaja más obvia es práctica. Una extracción de sangre es mucho más fácil de organizar que una exploración por TEP y menos invasiva que una punción lumbar. Esto puede ayudar a los médicos a llegar antes a una evaluación más precisa, especialmente en las primeras etapas de la enfermedad.
Hoy en día también existen fármacos, como el lecanemab, que se utilizan en algunos pacientes con Alzheimer temprano. Estos tratamientos no curan la enfermedad, pero pueden retardar su progresión en personas seleccionadas. Para utilizarlos es necesario confirmar la presencia de amiloide en el cerebro.
Por tanto, PrecivityAD2 puede convertirse en una de las herramientas útiles para acortar el camino del diagnóstico. Por ahora, el cambio más concreto está en un tubo de ensayo: para buscar uno de los principales signos biológicos del Alzheimer, una muestra de sangre puede ser suficiente. El diagnóstico completo sigue siendo mucho más complejo y sigue siendo responsabilidad de los médicos.