El fútbol italiano vive un momento de fuerte contradicción. Por un lado, el desplome de la selección masculina, fuera del Mundial por tercera vez consecutiva tras la derrota en los penaltis ante Bosnia en el repechaje. Por otro, una selección femenina que, a pesar de las dificultades, todavía mantiene una puerta abierta hacia el futuro. Después del abrumador 6-0 contra Serbia, de hecho, el camino femenino de Italia hacia la Copa del Mundo parecía claro. Pero luego se detuvo ante el obstáculo más inesperado: un empate 0-0 a domicilio contra Dinamarca que pesa más de lo que sugiere el resultado.
Ante más de 10.000 espectadores en el Parker Stadion de Copenhague, los Azzurre dirigidos por Andrea Soncin no supieron aprovechar las oportunidades creadas, dejando dos puntos preciosos en el campo. El empate mantiene viva la carrera, pero cambia el equilibrio: Italia sube a 5 puntos, pero se queda a tres puntos de la cima, ocupada por Dinamarca con 8 puntos, mientras que Suecia le sigue con 7. Una clasificación corta, pero con un detalle decisivo: sólo el primer clasificado pasa directamente al Mundial.
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El ranking y lo que realmente se necesita
El panorama es claro pero complicado. Los Azzurre son terceros de grupo, con una buena diferencia de goles (+5), pero eso no es suficiente. Para ocupar el primer lugar será necesaria una combinación precisa de resultados. El escenario más favorable implica que Suecia gane a Dinamarca cara a cara. En ese momento, Italia debería ganar sus dos últimos partidos: primero contra Serbia en casa y luego en el choque directo contra Suecia fuera de casa. Sólo así la Azzurre podría alcanzar a Dinamarca y superarla gracias a la diferencia de goles. Cualquier otra combinación (un empate o una victoria danesa en el derbi escandinavo) complicaría drásticamente los planes y nos obligaría a esperar resultados favorables incluso en el último día.
El calendario decisivo
Todo se jugará en las próximas dos fechas: 5 y 9 de junio. Italia se enfrentará primero a Serbia entre muros amistosos, un partido que es asequible sobre el papel pero que no debe subestimarse. Luego viene el partido clave contra Suecia, que podría convertirse en una auténtica final. Al mismo tiempo, Dinamarca se enfrentará primero a Suecia y luego a Serbia, un equipo ya claramente derrotado por Italia pero capaz de poner en dificultades a rivales aún más valorados.
La alternativa de los playoffs y los escollos
Si el primer puesto desapareciera, el camino hacia los playoffs permanecería, un camino largo y lleno de obstáculos, como se vio en el caso de la selección masculina. El segundo y tercer clasificado de la Liga A se enfrentarán a equipos de otras ligas en partidos de ida y vuelta, con una segunda ronda aún más selectiva.
Un camino que podría enfrentar a Italia con selecciones como Suiza, Bélgica o Portugal, rivales todo menos simples. Y no basta con ganar: sólo siete de ocho equipos accederán al Mundial, mientras que uno tendrá que pasar por otros play-offs intercontinentales. A pesar de las dificultades, la calificación directa sigue siendo matemáticamente posible. Se necesita precisión, resultados perfectos y un poco de suerte en las articulaciones.
La selección italiana femenina viene de un camino de crecimiento que culminó en las semifinales del Campeonato de Europa de 2025 después de 28 años. Ahora el destino pende de un hilo de noventa minutos –tal vez ciento ochenta– en los que todo todavía puede cambiar. La puerta al Mundial no está cerrada. Pero para cruzarlo necesitarás una combinación perfecta.
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