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El nuevo análisis de sangre podría descubrir tumores tres años antes de los síntomas.

Identificar el cáncer cuando todavía es invisible: ya no es ciencia ficción, sino una posibilidad concreta. Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins sugiere que, gracias a un innovador análisis de sangre multicancro, es posible detectar mutaciones tumorales en la sangre hasta tres años antes de la aparición de los primeros síntomas. Un descubrimiento que podría transformar radicalmente la forma en que enfrentamos el diagnóstico y la prevención oncológica.

La clave de la investigación es el uso de un MCED (detección temprana multicancer), una nueva prueba de generación diseñada para identificar cambios en el ADN cambiado por los tumores en el torrente sanguíneo, incluso cuando estos siguen siendo microscópicos.

El estudio se basó en las muestras recolectadas como parte del proyecto ARIC (riesgo de aterosclerosis en las comunidades), una investigación cardiovascular que comenzó en los años 80 en los Estados Unidos. Analizando las muestras de sangre de 26 personas que habían desarrollado un tumor dentro de los seis meses posteriores a la retirada y comparándolas con las de 26 sujetos sanos, los investigadores aplicaron técnicas sofisticadas sofisticadas de secuenciación del ADN a la mayor sensibilidad.

Inicialmente, la prueba identificó señales tumorales en 8 de los 26 sujetos enfermos. Pero lo que realmente sorprendió a los científicos fue descubrir que en 4 de estos 8 casos, las mismas mutaciones ya estaban presentes en muestras tomadas durante tres años antes del diagnóstico oficial. Una cifra que cambia las reglas del juego en la lucha contra el cáncer, como Yuxuan Wang, el principal autor del estudio y profesor de oncología en Johns Hopkins: Explicado:

Con tres años de anticipación, significan tener un tiempo precioso para intervenir, cuando los tumores son menos avanzados y se cuidan más fácilmente.

Detectar el ADN del tumor: una aguja en la paja hecha visible por las nuevas tecnologías

Los tumores, incluso en las etapas iniciales, liberan pequeñas cantidades de ADN tumoral libre (CTDNA) en la sangre. Entrenarlo es un desafío colosal: es como buscar una aguja en el pajar, donde todo el genoma humano es paja y el fragmento cambió la aguja.

Gracias al progreso tecnológico, hoy es posible realizar análisis extremadamente detallados también en pequeñas rastros genéticos. Sin embargo, el desafío sigue siendo sensibilidad: ¿qué tan temprano y con qué precisión podemos detectar la presencia de un tumor? Esta es la pregunta de que la nueva generación de respuestas de prueba de Test.

A diferencia de las herramientas de diagnóstico tradicionales, que se centran en un solo tipo de cáncer (como la mamografía mamaria), las pruebas multicancro pueden identificar docenas de tumores diferentes con una sola muestra de sangre.

Según Bert Vogelstein, codirector del Centro Ludwig y coautor del estudio, “esta investigación fija los nuevos parámetros de sensibilidad para las pruebas MCED y demuestra su potencial en el diagnóstico temprano del cáncer”.

De la idea a la práctica clínica

Aunque la prueba Johns Hopkins representa un gran paso adelante, no es la única en la fase de desarrollo. Diferentes universidades y centros de investigación están explorando enfoques similares:

Sin embargo, la integración de estas pruebas en programas de detección masiva sigue siendo un desafío, especialmente cuando se trata de probar docenas de tipos de tumores con un solo examen.

A pesar de esto, el escenario ideal ahora está en el horizonte: un simple examen de sangre anual podría convertirse en el nuevo estándar, proporcionando una alarma oportuna sobre la presencia de células cancerosas antes de que los síntomas se manifiesten, como observa Nickolas Papadopoulos, profesor de oncología y coautor del estudio:

La identificación de tumores con años antes en comparación con el diagnóstico clínico puede mejorar significativamente las posibilidades de curación, por supuesto, queda por establecer el proceso clínico correcto a seguir en caso de un resultado positivo.

La investigación fue publicada en la revista Descubrimiento de cáncer Y marca un paso fundamental hacia un futuro en el que el monitoreo oncológico temprano se convertirá en parte de la rutina de salud, abriendo las puertas a un nuevo paradigma en la lucha contra el cáncer.