A partir de la temporada de esquí 2025–26, Italia introducirá una obligación que ningún otro país europeo ha adoptado: el casco de esquí para todos, independientemente de la edad o el tipo de actividad realizada en las laderas. No solo esquiadores y tablas de snowboard, sino también aquellos que usan trineo o bob tendrán que usarlo.
La regla proviene de una enmienda al nuevo decreto Sport 96/2025 y extiende la obligación hasta ahora solo reservada para menores (primero en menos de 14 años, luego hasta 18). Ahora el casco se convierte en una herramienta de prevención universal, diseñada para reducir los riesgos en un contexto en el que crecen tanto el número de profesionales como los accidentes.
Sanciones, reglas y equipos
Aquellos que se sorprenderán sin un casco en las laderas italianas pueden toparse con multas de hasta 200 euros, con la posibilidad de ver el pase de esquí durante tres días. El dispositivo debe estar certificado por CE y de acuerdo con los estándares de seguridad europeos.
La obligación será válida en todas las áreas italianas, sin excepción. E incluso si aún no está claro cómo se realizarán los cheques, el mensaje es claro: la seguridad es lo primero. Además de la obligación del casco, cada estación de esquí tendrá que tener al menos un área dedicada a vehículos de emergencia, incluidos 118 y rescate en helicóptero, y tener un desfibrilador que funcione siempre disponible.
Esta elección no es accidental: Italia quiere prepararse en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milan-Cortina 2026, con un sistema de seguridad de vanguardia. Según Fabrizio Sala, firmante de la enmienda, un casco puede salvar la vida y, por lo tanto, la disposición es bienvenida.
Aunque en otros países europeos como Austria, Francia o Alemania, el casco se recomienda pero no es obligatorio para los adultos, el nuestro elige dar un ejemplo y rastrear una nueva forma de mayor seguridad en la nieve.