La tarta de mimosa es uno de los postres más queridos de la tradición italiana, símbolo del Día de la Mujer y de la próxima primavera. Con su aspecto soleado, cubierto de suaves migas de bizcocho que recuerdan a las flores de mimosa, capta inmediatamente la atención incluso antes que el paladar.
Su preparación es más sencilla de lo que parece: bastan unos pocos ingredientes auténticos y unas pequeñas precauciones para obtener un auténtico resultado de repostería. ¿El secreto? Preparar el bizcocho con un día de antelación, para que quede más tierno y esponjoso en el punto justo.
Nuestra versión destaca por su relleno a base de natilla de limón, que aporta al bizcocho una nota de frescor y un aroma irresistible, haciéndolo aún más ligero y delicioso que la clásica crema diplomática. Un postre que gusta a todos, perfecto para cualquier ocasión.
Cómo preparar la tarta de mimosa de limón
Su preparación es muy sencilla, y para un mejor resultado es recomendable preparar el bizcocho al menos un día antes para que repose lo justo para que quede más tierno y esponjoso. El relleno suele ser a base de crema diplomática pero también es posible combinar frutas en almíbar; en cambio, nuestra versión incluye un relleno a base de crema de limón que le da al bizcocho de mimosa una nota de frescura.
Ingredientes
Cómo preparar el bizcocho de mimosa: procedimiento



Cómo conservar el pastel de mimosa:
Si sobra pastel de mimosa, se puede guardar en el frigorífico y se debe consumir en un par de días.

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