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Escándalo del plasma en la región de Las Marcas, cientos de bolsas de sangre acabaron en la basura: ¿cómo pudo pasar esto?

El plasma humano es un recurso invaluable. Se utiliza para producir medicamentos que salvan vidas (inmunoglobulinas, albúmina, factores de coagulación) que cada día mantienen con vida a personas que padecen enfermedades raras, inmunodeficiencias y traumatismos graves. Italia todavía no produce lo suficiente y cada año se ve obligada a importar una parte importante del extranjero. Sin embargo, en la región de Las Marcas, a mediados de 2026, cientos de bolsas de plasma donadas gratuitamente por los ciudadanos acabaron siendo desechadas. No por una catástrofe, no por un fallo técnico imprevisible sino por la ausencia simultánea de dos empleados, y por un sistema que no había previsto cómo afrontarlo.

Un hecho muy grave que ahora hay que esclarecer. Si bien la Región ha anunciado la creación de una comisión interna para evaluar la ausencia del personal, el asunto pasa también al nivel judicial: los NAS de los Carabinieri han llevado a cabo investigaciones en Torrette, principal hospital de Ancona y centro regional de referencia para la medicina transfusional (por el momento sin proceder a incautaciones), y la Fiscalía de Ancona ha abierto un proceso contra desconocidos.

Qué pasó

En los primeros días de marzo de 2026, la planta de transfusión de la región de Las Marcas experimentó una crisis operativa: dos empleados de la DIRMT, la estructura regional que coordina la gestión de la sangre y el plasma, estaban ausentes al mismo tiempo y nadie había proporcionado la cobertura adecuada.

Ese material biológico, precioso y no reproducible en laboratorio, superó así las 24 horas necesarias para su procesamiento sin que nadie pudiera procesarlo. El único camino que quedaba era la eliminación. El saldo final: unas 300 bolsas de plasma, principalmente de 250 gramos, quedaron inutilizables.

La Región, que intervino a través del Consejero de Salud Paolo Calcinaro, intentó reducir el alcance del asunto, desmintiendo los “6 quintales” que circulan en algunos sitios de información:

En realidad estamos hablando de 300 bolsas, y no de 6 quintales de plasma, el equivalente a recolectar un solo día de donaciones – declaró Calcinaro.

Sólo un día, claro. Pero ese “sólo” suena discordante cuando se habla de plasma humano donado gratuitamente por personas que han dedicado su tiempo a salvar vidas ajenas.

Evidentemente la noticia no pasó desapercibida a nivel nacional. El Centro Nacional de Sangre anunció que ha iniciado una auditoría con la estructura de coordinación regional de Las Marcas, al final de la cual evaluará “las iniciativas apropiadas dentro de su competencia, de acuerdo con la legislación vigente“.

Para comprender el significado simbólico y concreto de esta historia, basta con algunas cifras proporcionadas por el propio Centro Nacional de Sangre: en 2025, Italia entregó a la industria farmacéutica alrededor de 920 toneladas de plasma, once más que el año anterior. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, todavía tenemos un 75% de autosuficiencia en albúmina y sólo un 60% en inmunoglobulinas, medicamentos esenciales para quienes padecen inmunodeficiencias, enfermedades inflamatorias neurodegenerativas o se encuentran en condiciones críticas como tétanos, traumatismos graves, quemaduras o hemofilia.

En este contexto, cada bolso cuenta. Cada gramo de plasma cuenta.

Lo que hace que esta historia sea aún más amarga es el hecho de que Las Marcas es, sobre el papel, una región de excelencia en la recolección de plasma. En los dos primeros meses de 2026 ya han entregado más de 5.200 kilos de plasma a la industria farmacéutica, con un objetivo anual acordado de 35.600 kilos, objetivo ya alcanzado y superado en 2025. La cifra per cápita regional es de 24 kg por cada mil habitantes, casi el doble de la media nacional que se sitúa en 15,3 kg.

Todo esto hace aún más difícil digerir un desperdicio causado no por deficiencias estructurales o problemas técnicos insuperables, sino por la simple y banal ausencia simultánea de dos empleados, sin un plan de emergencia eficaz.

AVIS: “El regalo debe ser respetado”

AVIS Regionale Marche es la portavoz de la indignación, la voz de quienes recogen ese plasma día tras día, invitando a los ciudadanos a donar su sangre de forma gratuita.

Estamos profundamente entristecidos por lo ocurrido – declaró el presidente Daniele Ragnetti – Lo que suscita particular amargura es el riesgo de mortificar el valor del don, un gesto libre, consciente y responsable que constituye la base de todo el sistema de transfusión. Preservar la sangre y el plasma que se donan con gran generosidad es una responsabilidad, y toda la cadena de suministro debe poder acoger y gestionar ese gesto.

AVIS desea señalar que su responsabilidad se limita a llamar al donante y gestionar las citas: no es responsable de la organización interna de la oficina de transfusión. Pero el mensaje subyacente es claro: quienes donan lo hacen confiando en el sistema y ese sistema no puede permitirse el lujo de traicionarlos.

La respuesta de la Región

Tras la crisis, la Región anunció que había llamado a cuatro técnicos del AST de Ancona y a tres operadores del Hospital Universitario de Las Marcas. El plasma sobrante se transfirió a otros centros y se aceleraron las recolecciones con destino a la industria farmacéutica. Algunas unidades fueron recuperadas y destinadas a investigaciones inmunológicas por el Biobanco Torrette.

Hasta la fecha, el servicio vuelve a estar operativo, con cinco unidades de personal alternadas de las distintas empresas sanitarias regionales. La Región también anunció la puesta en marcha de una comisión de verificación y el mandato de cuatro nuevas contrataciones estables de técnicos, procedentes inmediatamente de rankings de duración determinada.

Sin embargo, la comisión también tendrá que aclarar cómo se utilizaron los recursos humanos puestos a disposición – concluyó Calcinaro.

Lo que queda, sin garantías institucionales, es una simple pregunta: ¿cómo es posible que un sistema de transfusión definido como “entre los mejores de Italia” no esté preparado ante la ausencia de dos empleados?

Los donantes merecen saber que su gesto es atendido con esmero. La comisión de verificación es un paso necesario. Pero no basta con abrir una investigación cuando el daño ya está hecho, es necesario construir un sistema que no se bloquee por la ausencia de sólo dos personas.

Fuentes: Región de Las Marcas / Centro Nacional de Sangre / Avis Ancona