El paracetamoluna de las drogas más utilizadas del mundo para combatir la fiebre y el dolor, pronto podría tener un origen muy diferente de lo que sabemos hoy. Un equipo de investigadores de la Universidad de Edimburgo ha demostrado que Puede producirlo a partir de botellas de plástico recicladasgracias a la ayuda de bacterias genéticamente modificadas.
El estudio, publicado en junio en la revista Química de la naturalezaescenarios sorprendentes se abren en la posibilidad de transformar los desechos en preciosos recursos de salud.
Actualmente, el paracetamol (también conocido como acetaminofeno) se sintetiza a partir de derivados de petróleo. El nuevo método desarrollado por el grupo de investigación dirigido por el profesor Stephen Wallace, en cambio, propone un enfoque completamente diferente: Comience desde el polietileno TereftoLato (PET)plástico comúnmente utilizado en botellas y envases, para obtener un precursor químico del medicamento a través de un proceso de baja emisión.
El papel de Ascheichia coli
En la base del proceso hay una bacteria bien conocida, la Escherichia coli, Sin embargo, hecho especial por cambios genéticos específicos. Los investigadores descubrieron que una cepa inofensiva de E. coli puede transformar la PET, primero convertida químicamente en un material intermedio, en una molécula llamada PABA (ácido para-aminobenzoico), fundamental para la síntesis del ADN en las bacterias mismas.
Para obligar a las bacterias a usar material plástico, el equipo ha bloqueado sus mecanismos de producción natural de la PABA, lo que los convierte en “empleados” por la mascota modificada. Pero no termina aquí: gracias a la inserción de dos genes extraños, uno que viene de un hongo, el otro de las bacterias del suelo, los microorganismos han podido dar un último paso y transformar el ritmo en un paracetamol.
Uno de los aspectos más fascinantes de la investigación es el descubrimiento de un proceso químico, el reordenamiento de la pérdida de SO, que ocurrió dentro de las células bacterianas sin dañarlas. Este tipo de reacción, normalmente muy difícil de obtener en el laboratorio, ha sido catalizado por el fosfato naturalmente presente en las bacterias. Es la primera vez que este proceso se observa en un contexto biológico, y según Wallace es la clave para combinar eficazmente químicos y biología en una sola solución sostenible.
Tiempos cortos, rendimientos altos, pocas emisiones
Los resultados son sorprendentes no solo para la innovación científica, sino también para la eficiencia. El paracetamol se obtuvo en menos de 24 horas, Con un rendimiento de hasta 92% y un impacto ambiental muy bajo. Si los estudios adicionales confirman la viabilidad a escala industrial, el método podría abrir el camino para una nueva forma de producir medicamentos, explotando materiales de desecho en lugar de los recursos fósiles.
A pesar del entusiasmo de la comunidad científica, las ONG ambientales mantienen Una actitud prudente. El miedo es que soluciones tecnológicas como esta pueden alimentar una percepción falsa de que “todo el plástico puede reciclar” o incluso justificar un aumento en la producción. El verdadero desafío, recuerde, sigue siendo reducir el consumo de plástico a la fuente.
Todavía pasará tiempo antes de que las llegadas de paracetamol “recicladas” a las farmacias posiblemente, pero el trabajo de la Universidad de Edimburgo, sin duda, marca un punto de inflexión.