Unos pocos días de náuseas crecientes fueron suficientes para transformar una cena normal en una estancia en el hospital. Esto es lo que le pasó a Angelo Mazzone, 46 años, originario de Ruvo di Puglia y fundador de la página social “Milán secreto“, seguido por alrededor de 90 mil personas desde 2014. Le dijo al Corriere della Sera que se miraba al espejo sin reconocerse, debido a sus ojos amarillos y un tono de piel que él mismo compara con el de un personaje de Los Simpson.
Los análisis de sangre confirmaron la sospecha, se trataba de hepatitis A, con una bilirrubina tan alta que fue necesario acudir a urgencias y luego ser internado en el Policlínico de Milán. Mazzone identificó el posible origen de la infección en una cena consumida dos semanas antes en un restaurante eritreo de la capital lombarda, donde había probado por primera vez unos panecillos con verduras crudas. “Tal vez esas verduras se almacenaron mal”, plantea la hipótesis, aunque admite que no tiene pruebas definitivas y que esto le enfada. Cuando informó a los médicos, el hospital le dijo que enviarían un informe a la policía de Nas.
Cinco días de aislamiento
La hospitalización duró cinco días, tiempo necesario para que se estabilizaran los valores de bilirrubina. Para la hepatitis A, explica Mazzone, no existe una cura específica, sólo reposo e hidratación, a la espera de que el hígado se recupere por sí solo. La parte más difícil, según él, no fue la física sino la psicológica. “El aislamiento era alienante, me trataban como si fuera una víctima de peste”, dice, recordando que el único contacto humano era con las enfermeras, que se veían obligadas a presentarse “decoradas” para llevarle comida y sustituirle el suero. Hoy Mazzone ha vuelto al gimnasio, aunque admite que todavía se siente un poco cansado, y tendrá que someterse a controles cada quince días para controlar tanto sus valores hepáticos como sanguíneos. Mientras tanto, dice, se abstiene de la vida sexual hasta que sus valores hayan vuelto completamente a la normalidad, por miedo a transmitir la infección a otros. Espera recuperarse en un par de meses. Convencido en el pasado de que estaba cubierto por la vacuna, sólo después de su diagnóstico descubrió que la hepatitis A no estaba incluida en el plan de vacunación obligatorio. De ahí el llamamiento que quiso lanzar: “Vacúnense, esta infección puede ser peligrosa”.
Hepatitis A: causas e importancia de la vacuna
Según explicó el Hospital San Raffaele de Milán, la hepatitis A es una enfermedad infecciosa aguda causada por el virus VHA, que afecta al hígado y es más frecuente entre niños y adultos jóvenes. El profesor Massimo Colombo, director del Centro del Hígado del IRCCS San Raffaele, aclara que la infección se produce por vía feco-oral, a menudo relacionada con alimentos o agua contaminados, mala higiene en la preparación de los alimentos, viajes a zonas endémicas y relaciones sexuales sin protección. Los síntomas aparecen tras una incubación de 15 a 50 días e incluyen náuseas, cansancio, fiebre y, en adultos, aparición de ictericia provocada por la acumulación de bilirrubina (precisamente los signos descritos por Mazzone).
No existe una terapia específica, se procede con seguimiento clínico e hidratación, hasta la recuperación espontánea. La prevención se basa en la vacuna, recomendada en particular para quienes viajan a zonas de riesgo o conviven con personas infectadas, así como en el cumplimiento de normas básicas de higiene en la preparación de los alimentos.