en el documental Licencia para matarJoe Wicks, junto con el médico y divulgador Chris van Tulleken, demostró cómo muchas barritas proteicas industriales están lejos de ser una idea de nutrición natural.
Aditivos, edulcorantes, emulsionantes y aceites refinados: ingredientes que transforman un snack supuestamente saludable en un producto ultraprocesado, similar a un postre refrigerado.
No se trata de demonizar el concepto de “barra de proteínas”, sino de comprender lo que realmente estamos comiendo. Y sobre todo: ¿qué efecto tiene en nuestro organismo si lo consumimos todos los días?
Intestino: cuando la “barra de fitness” se convierte en una prueba de resistencia
Muchas barras contienen fibra aislada (como la inulina) y azúcares alcohólicos (como el maltitol o el sorbitol) que pueden fermentar en los intestinos y provocar hinchazón, gases y calambres.
Los emulsionantes sintéticos, utilizados para dar consistencia al producto, también pueden alterar el equilibrio de la microbiota intestinal. Algunos estudios en modelos animales los vinculan con una mayor permeabilidad intestinal, pero los datos en humanos siguen siendo preliminares.
mi nuevo documental Joe Wicks: Licensed to Kill se transmite en @channel4 el lunes 6 de octubre a las 8 p.m. Se trata de explorar los alimentos ultraprocesados y el impacto que tienen en nuestra salud. Salí de mi zona de confort para crear algo que creo que es realmente importante y espero que puedas verlo.
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Publicado por The Body Coach el jueves 25 de septiembre de 2025
Incluso la cuota de proteínas declarada no siempre es la que realmente se absorbe: según un estudio publicado en Salud.comel organismo utiliza sólo entre el 47% y el 81% de las proteínas indicadas en la etiqueta, porque la fibra, las grasas y los aditivos dificultan la digestión.
Las alternativas “limpias” (barras hechas de avena, frutos secos o dátiles) siguen siendo las más tolerables. Especialmente los caseros:
Corazón: azúcares ocultos y grasas invisibles
Muchos productos “fit” contienen grasas saturadas y azúcares añadidos que, si se consumen con regularidad, pueden aumentar los niveles de colesterol y azúcar en sangre.
No es sólo una cuestión de calorías, sino de la calidad de los ingredientes. Los alimentos ultraprocesados se asocian actualmente -aunque por ahora sólo de forma correlativa- a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Y no faltan los casos de contaminación: en 2024, algunas barritas de la marca No Cow fueron retiradas del mercado en EE. UU. debido a rastros de plomo y PFAS, las llamadas “sustancias eternas” relacionadas con daños renales y cardíacos.
Tamaño de cintura y metabolismo: el estudio que cambia de perspectiva
Hasta hace poco se pensaba que las barritas proteicas, gracias a su contenido en proteínas, podían favorecer la sensación de saciedad.
Pero un estudio clínico publicado en 2023 sobre Revista de alimentos funcionales (Pang et al.) mostraron un resultado sorprendente: después de sólo una semana de consumo diario, los participantes experimentaron un aumento promedio del 3% en la masa grasa.
En detalle:
Traducido: quienes incluyen una barrita en su dieta suelen añadir calorías, no sustituirlas. Y esto, con el tiempo, puede favorecer un lento aumento de peso y masa grasa, si no se equilibra con actividad física o una dieta controlada.
Cómo elegir (y utilizar) barritas proteicas sin dejarse engañar
Las barritas proteicas no son un veneno, pero tampoco son un alimento “mágico”. Pueden ayudar a quienes practican deporte o necesitan un aporte rápido de proteínas, pero si se convierten en un hábito diario pueden alterar el metabolismo y aumentar la masa grasa, como confirma el estudio de Pang y colegas.
El mensaje de Joe Wicks es claro: la etiqueta “proteína” no es suficiente para definir un alimento como saludable. La verdadera forma de bienestar todavía proviene de lo que cocinamos, masticamos y elegimos con conciencia.
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