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Los erizos pueden oír ultrasonidos de alta frecuencia: ese conocimiento…

El erizo es uno de los mamíferos salvajes más familiares y queridos de Europa. Muchas personas los encuentran en los jardines, escuchan sus resoplidos al anochecer o vislumbran sus formas espinosas moviéndose durante la noche.

Pero, lamentablemente, en toda Europa las poblaciones de erizos se están reduciendo rápidamente. El erizo europeo figura ahora como “casi amenazado” en la lista roja de Europa de la Unión Internacional para el Conversación sobre la Naturaleza. Comprender por qué sucede esto –y qué se puede hacer de manera realista para detenerlo o revertirlo– se ha convertido en una prioridad urgente.

La nueva investigación de mi equipo muestra que los erizos pueden oír ultrasonidos de alta frecuencia. Con este conocimiento, sería posible diseñar elementos disuasorios basados ​​en sonido dirigidos específicamente a los erizos, sin molestar a las personas ni a sus mascotas. En teoría, las señales ultrasónicas podrían advertir a los erizos que se acerquen a vehículos o mantenerlos alejados de máquinas peligrosas en el futuro.

Esto es importante porque una de las mayores amenazas para los erizos proviene del tráfico rodado. Se estima que los coches matan a un gran número de erizos en toda Europa cada año, y algunos estudios sugieren que hasta uno de cada tres de estos animales puede morir anualmente en las carreteras.

Los erizos simplemente no están diseñados para infraestructuras modernas. Su principal estrategia de defensa evolucionó para escapar de los depredadores naturales que ven movimiento en la oscuridad. Se congelan, evalúan la amenaza y luego huyen o se acurrucan formando una apretada bola de espinas. Contra un vehículo que se mueve rápidamente, esta estrategia es fatal. https://www.youtube.com/embed/Gsd5_xzebH0?wmode=transparent&start=0 David Attenborough habla sobre formas de ayudar a los erizos a sobrevivir.

Las carreteras también fragmentan los paisajes, lo que dificulta que los erizos encuentren comida, pareja y nuevos hábitats. Cuando esto se combina con barreras como vallas masivas, agricultura y jardines gestionados intensivamente y el uso generalizado de maquinaria como podadoras de jardín y cortadoras de césped robóticas, queda claro que el problema no es el comportamiento de los erizos. Es el entorno que los humanos han creado.

¿Podría el sonido ofrecer una solución?

Durante años, seguí volviendo a la misma pregunta: ¿podrían los humanos advertir de alguna manera a los erizos antes de que llegue el peligro? ¿Podríamos disuadirlos de las carreteras y las máquinas de una manera que no moleste a la gente?

Para explorar esa posibilidad, tuve que comenzar con una pregunta sorprendentemente básica: ¿qué pueden oír realmente los erizos?

Reuní un equipo multidisciplinario que incluía expertos especializados en imágenes, bioacústica (estudiar lo que oyen los animales), comportamiento animal, ecología de erizos, experimentos con animales y anestesia de erizos.

Utilizando exploraciones micro-CT de alta resolución de un erizo que había sido ejecutado en un centro de rescate de vida silvestre por razones de bienestar, el equipo construyó un modelo tridimensional del oído medio e interno.

El modelo mostró que los erizos tienen huesos del oído medio muy pequeños y densos y una articulación parcialmente fusionada entre el tímpano y el primero de estos huesos. Esto hace que toda la cadena de huesos se vuelva más rígida, lo que le ayuda a pasar sonidos muy agudos de manera eficiente, una característica distintiva de animales, como los murciélagos ecolocadores, que pueden escuchar ultrasonido.

Las exploraciones también revelaron que los erizos tienen un pequeño estribo (el hueso más pequeño del oído medio que conecta la cadena de huesos del oído con la cóclea llena de líquido del oído interno). Un estribo más pequeño y liviano puede vibrar más rápidamente, lo que le permite transmitir ondas sonoras de alta frecuencia. También se descubrió que la cóclea era relativamente corta y compacta, lo que le permitía procesar mejor las vibraciones ultrasónicas.

El ultrasonido se refiere a frecuencias de sonido superiores a 20 kHz, más allá del límite superior de la audición humana. Pero la anatomía por sí sola no es una prueba. Para confirmar lo que realmente podían oír los erizos, necesitábamos mediciones directas. Pero, ¿cómo se mide la audición del erizo?

Medición de la audición del erizo

Probamos la audición de 20 erizos europeos utilizando grabaciones de respuesta auditiva del tronco encefálico. Bajo una breve anestesia, pequeñas agujas de electrodos colocadas justo debajo de la piel de los erizos midieron su actividad cerebral mientras dormían profundamente. Durante este tiempo, reproducimos sonidos en una amplia gama de frecuencias y pulsos, y si los erizos pudieran oírlo, su actividad cerebral lo indicaría. Estaban en forma y listos para ser liberados de regreso a la naturaleza la noche después de sus pruebas.

Los resultados fueron sorprendentes. Los erizos escuchaban sonidos desde alrededor de 4 kHz hasta al menos 85 kHz, con una sensibilidad máxima de alrededor de 40 kHz, muy dentro del rango ultrasónico. Por lo tanto, los erizos pueden oír sonidos que los humanos, los perros y los gatos no pueden oír. Esto podría cambiar las reglas del juego para la conservación de los erizos.

En teoría, esto permitiría a los científicos utilizar señales ultrasónicas para advertir a los erizos que se acerquen a vehículos o mantenerlos alejados de máquinas potencialmente peligrosas.

Sin embargo, quedan muchas preguntas. ¿Qué sonidos son efectivos? ¿Se acostumbran los erizos a ruidos específicos y empiezan a ignorarlos? ¿Qué distancia viajan las señales ultrasónicas?

Ahora se necesita más investigación para diseñar repelentes de sonido eficaces y beneficiosos para los erizos, pero este es un importante paso adelante. ¿Quizás la industria automovilística podría ayudar a financiar esta importante investigación?


Sophie Lund Rasmussen, investigadora en Ecología y Conservación, Universidad de Oxford