Cuando tu carrera profesional llega a su punto máximo, muchas veces sólo piensas en darte un buen descanso con tu pensión. Sin embargo, hay quienes optan, una vez retirados, por volver al juego para devolver valor a su territorio. De este impulso nació la asociación sin fines de lucro “Buoni Doctori”, dirigida por el presidente Pietro Cortelli junto con un grupo de eminentes médicos y profesores de Bolonia: Claudio Borghi, Eugenio Brunocilla, Massimo P. Di Simone, Gaetano Domenico Gargiulo, Gilberto Poggioli, Eleonora Porcu, Livio Presutti, Mario Taffurelli y Pierluigi Viale. Estos especialistas han decidido unir fuerzas y experiencias para fundar una clínica médica totalmente gratuita dirigida a quienes viven en condiciones de marginalidad o vulnerabilidad socioeconómica.
La respuesta institucional no se hizo esperar: el consejo municipal aprobó el acuerdo que confiaba a la organización sin fines de lucro la estructura en via Trauzzi 15 a/b, situada en el corazón del barrio de Pilastro, un barrio marcado por las fragilidades y tensiones sociales recientes. La operación está gestionada estratégicamente por Acer Bolonia, que ha alquilado el inmueble por un periodo de seis años con opción a otros seis más. Los alquileres futuros se deducirán de las intervenciones necesarias para la remodelación de la sede, con una inversión total de 176.000 euros abonados íntegramente por la asociación, repartidos entre 70.000 euros para la remodelación del edificio y 106.000 euros para la renovación de las instalaciones.
Exámenes complejos y prevención para reducir las desigualdades
El proyecto pone de relieve una emergencia nacional que a menudo se subestima: la renuncia al tratamiento por motivos económicos, que según datos del Istat obliga a unos 4 millones de italianos a abandonar controles, visitas y terapias debido a los costes prohibitivos del sector privado y los largos tiempos de espera del sector público. La clínica Pilastro, sino apoyarla de forma integrada, interceptando tempranamente situaciones de vulnerabilidad habitacional y psicosocial mediante la intervención directa de los Servicios Sociales del Municipio y la colaboración activa con las redes del Tercer Sector presentes en la zona.
El plan operativo estima un área de cobertura inicial de 250 pacientes por año, ofreciendo una cobertura médica de 360 grados desde la edad pediátrica hasta la edad adulta. Los médicos garantizarán consultas multidisciplinarias para patologías crónicas, seguimientos especializados e investigaciones instrumentales tradicionalmente cargadas de altos honorarios, incluidas endoscopias y ecografía Doppler color. Tras la aprobación formal de la convención, los detalles prácticos y ejecutivos de la iniciativa se presentarán a los ciudadanos en una conferencia de prensa al final de las vacaciones de verano, lo que marca un paso concreto hacia la protección universal del derecho a la salud.